Mientras las exportaciones marcaron un récord en marzo, los productores de hoja verde enfrentan su peor escenario en seis años. La falta de regulación, los bajos precios y la apertura importadora golpean con fuerza al eslabón más débil de la cadena yerbatera.
El mercado de la yerba mate atraviesa una situación profundamente desigual. Así lo expresó en diálogo con Radio Up el analista económico Guido Bambini, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), quien advirtió que mientras las exportaciones repuntan, los pequeños productores enfrentan una grave crisis que pone en riesgo su subsistencia.
“El primer trimestre del 2025 muestra un avance muy magro en la cosecha, especialmente si se lo compara con marzo de años anteriores”, explicó Bambini. El bajo nivel de cosecha se debe, según analizó, a que el 2024 fue un año récord en producción, lo que generó un stock remanente en los secaderos que hoy permite postergar el ingreso de nueva materia prima.
En contrapartida, marzo marcó un récord en exportaciones, lo que empieza a revertir los bajos números registrados en los primeros meses del año. “Desde 2019 las exportaciones venían en alza, con excepción del 2021, y el 2024 fue el año en que más se exportó. Los productores preveían una recuperación y el dato de marzo confirmó esa expectativa”, indicó Bambini, apoyándose en datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Sin embargo, el sector que se lleva la peor parte es el de los productores de hoja verde. Según detalló el economista, desde la asunción del nuevo gobierno nacional se profundizó el deterioro de los ingresos de este segmento debido a la falta de regulación estatal. “Hoy el precio de la hoja verde en relación con el precio de góndola está en su mínimo desde diciembre de 2019”, denunció.
Los valores actuales que perciben los productores oscilan entre los 240 y 300 pesos por kilo, pero con pagos diferidos y un fuerte costo financiero asociado. Muy por debajo del precio que reclaman —alrededor de 480 a 500 pesos— para cubrir costos y recuperar márgenes similares a los de mediados de 2023.

“La razón principal es que el INYM no puede cumplir su rol regulador porque el gobierno nacional no designó a su presidente. Hay una decisión política de impedir su funcionamiento”, sostuvo Bambini. Esto ocurre, agregó, en un contexto de fuerte concentración industrial y alta dispersión entre los productores, lo que genera un mercado profundamente desigual.
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La situación se agrava por el aumento de la importación de yerba mate de Brasil y Paraguay, que creció un 80% en 2024 respecto al año anterior. “Es un escenario muy similar al de los años 90, cuando se desreguló el sector y se perdió la capacidad de defender un precio justo para la hoja verde”, advirtió.
Por último, Bambini se mostró crítico ante la postura del gobierno, que, según relató, sugirió a representantes del INYM en reuniones recientes la reconversión de los productores hacia otras actividades productivas. “Eso demuestra un profundo desconocimiento de la realidad económica regional. No hay muchas alternativas viables en el trabajo de la tierra más allá de la yerba y el té, que también está muy golpeado”, concluyó.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/guido-bambini


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