La última elefanta en cautiverio que habitaba el ex zoológico de la Ciudad de Buenos Aires, convertido luego en Ecoparque, inició su camino a ser liberada en el Santuario de Elefantes de Mato Grosso, en Brasil. En horas de la siesta Pupy había comenzado a transitar la ruta por la provincia de Corrientes y se espera que entrada la noche lo haga por Misiones.
En el trayecto de 2.700 kilómetros trazado por el Ecoparque y la Fundación Franz Weber estipuló que cruce al Brasil por Puerto Iguazú hacia Foz, donde la esperan durante la jornada de mañana miércoles 16. Es decir que, probablemente y si todo marcha como lo planearon, el transporte con Pupy a bordo transite la ruta nacional 12 durante varias horas por la tierra colorada.
Luego de 30 años de cautiverio en Buenos Aires, la elefanta seguirá el mismo camino de Mara, su compañera en el Ecoparque porteño que ya fue liberada en el Santuario brasileño. El camino de Pupy se puede seguir mediante el link que la página de la organización brasileña habilitó para los interesados.
Cómo llegó Pupy a Buenos Aires
La historia de la llegada de la elefanta Pupy se remonta a 1993 durante la privatización del ahora ex Zoológico de Buenos Aires, dirigida por el productor Gerardo Sofovich. La idea fue "mejorar" la oferta de animales en el lugar para hacerlo más atractivo. Así, ingresaron numerosas especies, entre ellas elefantes, que hicieron que llegaran Pupy y Kuky desde África. Dos años después, en 1995, se sumó Mara.
"Su historia está marcada por la incertidumbre sobre su origen exacto, ya que en aquellos años los registros de elefantes capturados y trasladados eran deficientes. Se presume que, como muchos otros elefantes en cautiverio, su manada fue exterminada y Pupy, junto con otros elefantes jóvenes, fue vendida a zoológicos. Durante su vida en cautiverio, sufrió las consecuencias habituales de estas condiciones, como la falta de desarrollo muscular debido a la restricción de movimiento y la imposibilidad de establecer interacciones sociales naturales. A pesar de los esfuerzos de enriquecimiento ambiental en el Ecoparque, nunca tuvo las condiciones adecuadas para una vida saludable y plena”, explicó Tom Sciolla, director del Santuario Equidad, de la Fundación Franz Weber a Infobae.
“La gorda se encuentra en la mitad de su vida y pueden llegar a vivir hasta los 70 años. Pupy llegó con un estado de salud impecable”, explicó María José Catanzariti, gerenta de bienestar animal del Ecoparque, en diálogo con el programa Arriba Argentinos de El Trece TV.
El traslado
Durante cuatro años, la elefanta Pupy fue entrenada para este traslado que lleva dos de los cinco días que originalmente demandaría hasta Mato Grosso. Según los responsables, cuando entendieron que estaba lista para dar este paso, se inició una cuarentena internacional como parte del protocolo que exigen Argentina y Brasil para realizar este tipo de traslados.
“Para cumplir con los requisitos sanitarios exigidos por el Certificado Veterinario Internacional, acordado entre las autoridades de ambos países, se realizaron diversos estudios y preparaciones. Durante este período, su rutina diaria se mantuvo sin cambios, incluyendo sesiones de entrenamiento, cuidados podológicos y actividades de enriquecimiento ambiental diseñadas para su bienestar”, detalló María José Catanzariti, médica veterinaria y gerenta de Bienestar del Ecoparque a Infobae.
“Uno de los mayores desafíos es lograr que confíe lo suficiente como para cooperar en procedimientos como análisis de sangre y revisiones médicas. En el caso de Pupy, su colaboración resultó fundamental para avanzar con el plan de traslado”, explicó Sciolla.
La caja en la que viajará fue diseñada especialmente para elefantes y es similar a la utilizada en el traslado de Mara. Está reforzada, cuenta con un sistema de ventilación adecuado y será monitoreada constantemente mediante cámaras. También se realizarán paradas programadas para evaluar su estado y permitirle descansar cada vez que lo precise. “El viaje se hará respetando sus necesidades”, aclara Sciolla.



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