La colecta cuaresmal organizada por Cáritas en la diócesis de Posadas tuvo este año una respuesta notable de la comunidad. El padre Alberto Barros destacó el compromiso de las parroquias en medio de la crisis económica y cuestionó la política social del Ministerio de Capital Humano.
Según expresó en diálogo con Radio Up, el sacerdote Alberto Barros, vicepresidente de Cáritas, ya se han recaudado entre 15 y 17 millones de pesos, aunque aún falta el aporte final de algunas parroquias. Los fondos están destinados a la construcción de viviendas sociales para familias que viven en condiciones habitacionales inaceptables.
“El fuerte de la colecta fue durante las misas del fin de semana del 22 y 23 de marzo”, explicó Barros. A partir de allí, cada parroquia fue entregando lo recaudado al Obispado para que Cáritas pueda comenzar a comprar materiales y avanzar con las obras.
Entre los aportes más significativos se destacó el de la parroquia Sagrada Familia, con más de 7 millones de pesos, y el de la parroquia Nuestra Señora de Luján en Garupá, que sorprendió al alcanzar un monto de 1.478.000 pesos, superando incluso a la catedral de Posadas. “Garupá es una parroquia pobre que hizo un esfuerzo enorme. Eso nos interpela. A veces quienes más tienen son quienes menos aportan, lo cual revela una cierta distorsión en la vivencia de la fe”, reflexionó el sacerdote.
El resultado de la colecta no solo fue mayor en términos nominales que el año pasado (cuando se recaudaron 8.145.000 pesos), sino que incluso superó la inflación interanual. “Nos parece importante porque este año hicimos un trabajo fuerte de catequesis y concientización. En tiempos difíciles, la Iglesia tiene que estar más cerca que nunca de los últimos”, expresó Barros.
En ese sentido, subrayó que estas colectas no deben reducirse a un aporte económico, sino que deben servir como un llamado al compromiso cristiano con quienes más sufren: “El verdadero seguimiento de Jesús implica el servicio a los pobres, con quienes él se identifica. No se puede vivir la fe sin esa dimensión”.
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Críticas al Ministerio de Capital Humano
Consultado sobre el reciente anuncio de reactivación de transferencias a comedores y merenderos por parte del Ministerio de Capital Humano, Barros se mostró escéptico: “Con todo respeto, tenemos enormes signos de pregunta. Lo primero que hicieron al asumir fue cortar todo. Cerraron programas clave como el plan Emaús, que brindaba apoyo educativo y merienda reforzada a niños de sectores vulnerables. Nosotros tuvimos que cerrar cinco espacios educativos donde participaban casi 700 chicos”.
Aunque recibieron llamados del Ministerio, Barros señaló que las nuevas exigencias para acceder a la asistencia son “ridículas e imposibles de cumplir”, como la demanda de cifras exactas de asistencia diaria en contextos fluctuantes. “Da la impresión de que todo se arma desde un escritorio, con un profundo desconocimiento de la realidad en los barrios”, afirmó.
Actualmente, solo uno de los cinco espacios educativos de Cáritas sigue funcionando “a pulmón”, con ayuda de la parroquia local y fondos propios.
En un contexto económico adverso y con políticas públicas cuestionadas, el trabajo de Cáritas busca sostener el acompañamiento a quienes más lo necesitan. “Más allá de los números, lo que queremos transmitir es un mensaje: si no estamos al servicio de los pobres, no estamos siguiendo a Jesús”, concluyó Barros.
Te dejamos la entrevista completa:



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