La incertidumbre en torno a los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para la Corte Suprema podría llegar a su fin este jueves a las 14:00, cuando el Senado de la Nación debata sus nominaciones impulsadas por el presidente Javier Milei.
La sesión, postergada estratégicamente por la vicepresidenta Victoria Villarruel, será clave para determinar si los jueces logran el visto bueno o si sus aspiraciones se desmoronan. Sin embargo, el oficialismo enfrenta una encrucijada: garantizar la cohesión de su bloque o arriesgarse a un revés legislativo.
La Libertad Avanza baraja una maniobra para evitar el quorum, aunque dependerá de aliados inestables, como los santacruceños Natalia Gadano y José M. Carambia, y del reciente bloque Convicción Federal. Este grupo, que busca diferenciarse del kirchnerismo, podría inclinar la balanza, aunque persisten dudas sobre su postura final, especialmente en el caso de Lijo.
El debate se perfila reñido. Con el interbloque de Unión por la Patria alcanzando 34 senadores y el apoyo de legisladores independientes, la sesión podría habilitarse con 37 presentes. Si esto sucede, bastará con 25 votos para bloquear las nominaciones.
El rechazo a Lijo ha sido motivo de discusión durante meses. Si su pliego fracasa, su permanencia en Comodoro Py será un factor de peso para quienes no quieran enfrentarse a un posible futuro ministro de la Corte. Por otro lado, García Mansilla defiende la validez de su nombramiento en comisión, argumentando que solo puede ser removido por juicio político.
Si el Senado finalmente tumba ambos pliegos, el Gobierno deberá replantear su estrategia y buscar nuevos nombres para la Corte. El desenlace está cerca y promete sacudir el tablero político.
Fuente: Noticias Argentinas.



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