La escuela como reflejo de la sociedad
La violencia en las escuelas no es un fenómeno aislado. Para Eduardo Cazenave, responde directamente a lo que ocurre en la sociedad. “La escuela no vive en un frasco, es parte de una sociedad donde muchas veces somos poco tolerantes”, afirmó.
En ese sentido, señaló que los modos de los adultos, incluso a nivel global, impactan en los más jóvenes: “Hay un patoterismo geopolítico y una falta de conciencia del otro como un otro”.
Redes sociales y pérdida del vínculo
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el impacto de la tecnología y las redes sociales en la construcción de vínculos. Según explicó, hoy existe una contradicción: mayor comunicación, pero menos contacto real.
“En el mundo de las mayores comunicaciones de la historia, estamos incomunicados”, sostuvo, y agregó que el anonimato digital potencia conductas agresivas: “Desde un arroba tirás cualquier cosa que no dirías cara a cara”.
La violencia no es nueva, pero hoy se amplifica

Cazenave remarcó que la violencia existió siempre, aunque hoy se visibiliza más por la inmediatez de la información.
“Hoy pasa algo en una escuela y lo sabemos en minutos. Eso también genera que los violentos quieran ser protagonistas”, explicó.El rol de la familia y la educación
El docente fue contundente al señalar que la solución no está en respuestas inmediatas ni en medidas aisladas.
“La educación es un proceso, no hay un botón para cambiar conductas de un día para otro”, indicó, y remarcó la importancia del trabajo conjunto entre escuela y familia: “Son un matrimonio, los problemas se resuelven entre adultos”.
También advirtió sobre una contradicción frecuente:
“Cuando mi hijo es víctima pido justicia inmediata, pero cuando es el que se equivoca pido otra oportunidad”.
Violencia verbal y falta de límites
Más allá de los hechos físicos, Cazenave alertó sobre el crecimiento de la violencia verbal entre jóvenes.
“La violencia verbal es violencia. No es lo mismo que pegar, pero ya es una expresión violenta”, sostuvo.
Además, insistió en que muchas veces el problema se detecta tarde: “Tenemos que estar antes, no después de que algo grave sucede”.
El especialista explicó que detrás de muchas conductas violentas hay problemas de autoestima.
“El violento muchas veces busca ocupar un lugar que siente que no tiene”, señaló.

En esa línea, identificó un factor clave en situaciones de bullying:
“La gran solución está en los demás. El problema es el silencio de los buenos”.
Claves para enfrentar la violencia
Cazenave propuso tres ejes para abordar el problema:
- Romper el silencio y tomar postura
- Fomentar el encuentro cara a cara por sobre las redes
- Entender que los cambios son procesos y requieren tiempo
“No se trata de erradicar la violencia, sino de aprender a convivir con menos violencia”, resumió.
Una mirada optimista hacia el futuro
Pese al contexto, el docente se mostró esperanzado y planteó que el avance tecnológico puede impulsar un regreso a lo humano.
“La tecnología nos va a obligar a volver al humanismo, a darnos cuenta de lo que ninguna máquina puede hacer: ser humanos”, afirmó.
Finalmente, dejó un mensaje claro:
“Hoy tenemos la posibilidad de ser diferentes, de ser instrumentos de paz y de construir una sociedad menos violenta”.



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