El Programa Mundial de Alimentos (PMA) amplía su respuesta humanitaria tras los devastadores sismos que afectaron al país. La emergencia ya dejó al menos 1.943 muertos y más de 10.500 heridos, mientras miles de familias permanecen en refugios temporales.
Las Naciones Unidas prevén brindar asistencia humanitaria a cerca de 500.000 personas alojadas en refugios temporales tras los terremotos que golpearon a Venezuela la semana pasada, en una de las peores catástrofes naturales registradas en el país en los últimos años.
La estimación fue realizada por la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Venezuela, Stephanie Hochstetter, quien informó sobre la magnitud de la emergencia durante una videoconferencia desde La Guaira, una de las zonas más afectadas por los movimientos sísmicos.
De acuerdo con las cifras difundidas por el Gobierno venezolano, el desastre dejó hasta el momento 1.943 personas fallecidas y 10.571 heridas, mientras continúan las tareas de asistencia, evaluación de daños y apoyo a las comunidades afectadas.
La ONU intensifica la ayuda alimentaria en las zonas afectadas
El PMA ya distribuyó paquetes de alimentos de emergencia a unas 1.200 personas, aunque advirtió que la demanda crecerá significativamente durante las próximas semanas y meses debido al impacto social y económico provocado por los terremotos.
En ese contexto, el organismo lanzó un llamado inicial de financiamiento por US$ 50 millones para fortalecer la respuesta humanitaria. No obstante, la funcionaria aclaró que esa suma representa apenas una primera etapa de asistencia y no alcanzará para cubrir la totalidad de las necesidades derivadas de la catástrofe.
La necesidad de alimentos, agua potable, refugio y servicios básicos es inmediata y crítica”, señaló la representante del organismo internacional al describir la situación que enfrentan miles de familias desplazadas.
Alimentos, agua potable y refugio: las prioridades de la emergencia
El PMA informó que actualmente dispone de 3.000 toneladas métricas de alimentos listas para ser distribuidas dentro del territorio venezolano. Con ese volumen de suministros, la organización estima que podrá abastecer a más de 10.000 familias durante un período aproximado de dos meses.
La asistencia contempla tanto alimentos listos para consumir como productos destinados a la preparación de comidas en aquellos hogares que todavía cuentan con condiciones mínimas para cocinar, pero tienen dificultades para acceder a los mercados o a los suministros básicos.
Las autoridades humanitarias consideran que garantizar el acceso a alimentos y agua potable resulta fundamental para evitar una crisis secundaria vinculada a la inseguridad alimentaria, especialmente en comunidades donde las infraestructuras resultaron severamente dañadas.
Compras locales y coordinación regional para acelerar la asistencia
Como parte de la estrategia de respuesta, el PMA también está realizando adquisiciones de alimentos en el mercado venezolano para acelerar la distribución de ayuda y reforzar las existencias disponibles.
Paralelamente, el organismo coordina acciones con sus equipos en Colombia, donde dispone de reservas alimentarias que podrían ser reasignadas rápidamente en función de la evolución de la emergencia y las necesidades sobre el terreno.
Esta articulación regional busca garantizar un flujo constante de asistencia y reducir posibles interrupciones en la cadena logística, un aspecto clave en situaciones de desastre de gran escala.
Las comunidades más aisladas generan preocupación
Uno de los principales desafíos identificados por las agencias humanitarias es la situación de las poblaciones ubicadas en zonas remotas o de difícil acceso.
Según se destacó, muchas familias afectadas ya atravesaban dificultades económicas antes de los terremotos y ahora enfrentan un escenario aún más complejo debido a la destrucción de viviendas, medios de subsistencia e infraestructura básica.
Se advirtió que las comunidades más alejadas podrían sufrir consecuencias más severas por las limitaciones para recibir asistencia de manera inmediata, lo que incrementa el riesgo de deterioro de las condiciones sanitarias y alimentarias.
Colaboración entre el Gobierno venezolano y organismos internacionales
El centro operativo desde el que trabaja actualmente en La Guaira fue establecido a solicitud del Gobierno interino
La coordinación y cooperación existente entre las autoridades venezolanas y los organismos de Naciones Unidas desplegados en el país para responder a la emergencia.
Mientras continúan las labores de rescate, asistencia y reconstrucción, la ONU insiste en la necesidad de movilizar recursos internacionales adicionales para atender a cientos de miles de personas que permanecen afectadas por los terremotos y dependen de la ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades más básicas
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