La confirmación de la caída y detención de Nicolás Maduro provocó un impacto inmediato entre los venezolanos que residen en Misiones, muchos de los cuales siguieron durante años la crisis política, social y humanitaria de su país desde el exilio. En diálogo con Radio Up, dos voces representativas de la comunidad migrante coincidieron en que se trata de un hecho histórico largamente esperado, aunque advirtieron que no se trata de un final inmediato, sino del inicio de un proceso complejo, con múltiples escenarios posibles.
Para Javier Ferrer, inmigrante venezolano que vive desde hace ocho años en Misiones, la noticia fue profundamente movilizadora. “Era algo que desde hace muchísimo tiempo todos los venezolanos, tanto los que estamos fuera como los que están dentro del país, esperábamos. Yo me levantaba todas las mañanas mirando el teléfono esperando un mensaje como el que recibí el sábado”, relató.
El momento más fuerte, contó, fue el contacto con su familia. “Recibí un mensaje de mi hijo llorando, diciéndome: ‘Papá, llegó el momento, ya cayó Maduro’. Estamos muy agradecidos y muy felices”, expresó.

“Esto es un proceso, no algo inmediato”, dicen en Misiones
Ferrer remarcó que, pese a la alegría, existe plena conciencia de que la transición no será rápida. “Sabemos que esto no es inmediato. Venezuela va a recuperarse, pero hay muchas cosas que todavía hay que limpiar. Quedan sectores del oficialismo que siguen haciendo daño y que no se rinden. Todo es un proceso que puede durar semanas o meses, pero de que va a haber un cambio, va a haber”, afirmó.
En ese sentido, señaló que la situación venezolana fue durante años ignorada por gran parte de la comunidad internacional. “Muchas naciones veían lo que pasaba y nadie hacía nada. Venezuela estaba tomada por influencias de Irán, Cuba, China y Rusia, con militares incluso dirigidos por cubanos, y nadie decía nada”, sostuvo.
Para Ferrer, la intervención internacional debe analizarse desde la experiencia del pueblo venezolano. “Hay quienes están en contra de que un país intervenga en otro, pero el venezolano lo comprende porque sabe lo que realmente ocurrió. Es como cuando se meten en tu casa, te sacan y no podés volver por tus propios medios, hasta que alguien te ayuda”, graficó.

Elecciones, liderazgo y agradecimiento a la Argentina
Consultado sobre una posible salida electoral, Ferrer fue contundente: “Elecciones ya hubo, el 28 de julio del año pasado. Hubo un presidente electo y una vicepresidenta, pero no se respetó la voluntad popular. Ahora lo que hay que hacer es ordenar el país y permitir que asuman quienes fueron elegidos”.
Aun así, ratificó la vocación democrática de la sociedad venezolana. “Si llaman a elecciones, vamos a ir felices a votar, incluso los que estamos fuera y no pudimos hacerlo antes. Va a ser una fiesta democrática y los resultados van a quedar en evidencia”, afirmó.
Antes de cerrar, dejó un mensaje especial: “Todos los venezolanos estamos inmensamente agradecidos con el pueblo argentino. En los momentos más difíciles de la historia argentina, Venezuela abrió sus puertas. Hoy sentimos esa empatía, esa contención y ese abrazo. Nos quedamos con las sonrisas y el acompañamiento que recibimos acá”.
Sobre el presente de su país, lo resumió en una sola palabra: “Libertad”. Y agregó: “Libertad y fe, porque han sido millones las oraciones del pueblo venezolano”.
Mirada crítica y cautela: la visión de León Toro
Desde una perspectiva más analítica, León Toro, referente de la comunidad venezolana y del emprendimiento Arepa Viva, advirtió que el escenario sigue siendo delicado. “Hace tiempo que esto estaba latente, pero en Venezuela siempre parecía que nunca pasaba nada, aun cuando había motivos para una respuesta internacional”, sostuvo.
Toro señaló que la caída de Maduro no implica automáticamente el fin del régimen. “No cambian las normas de gobernanza ni cae toda la estructura de poder. Lo que cambia son los actores internos del chavismo, y eso puede hacer la situación más peligrosa”, advirtió.
En su análisis, explicó que el chavismo se sostenía en cinco grandes factores de poder, entre ellos las Fuerzas Armadas, el aparato político y la inteligencia cubana. “Maduro estaba sostenido principalmente por la inteligencia cubana, y eso fue neutralizado. Ahora quedan los hermanos Rodríguez y otros factores en tensión”, indicó.
Sobre la detención de Maduro, fue claro: “No creo que sea temporal. Tiene que responder por imputaciones muy graves, como narcotráfico y delitos de lesa humanidad. No creo que vuelva, pero la estructura de poder sigue intacta, solo reacomodada”.

Intereses internacionales y futuro incierto
Toro también puso el foco en el rol de Estados Unidos. “Nada de lo que hace Estados Unidos es gratis. Hay intereses estratégicos, geopolíticos y económicos. El petróleo es parte del escenario, pero no es lo único. Venezuela es una puerta de entrada clave en América Latina y China es la principal competencia de Estados Unidos”, analizó.
De cara al corto y mediano plazo, fue prudente: “No sabemos qué esperar. Hay demasiadas capas de realidad. Puede haber una normalización económica, reapertura de vuelos, regreso de empresas y movimientos fuertes en el tablero internacional, pero todo está en negociación”.
Expectativa, alivio y una comunidad movilizada
Las repercusiones en Misiones reflejan el impacto emocional y político que la situación venezolana sigue teniendo entre quienes se vieron obligados a emigrar. Entre la esperanza expresada por Javier Ferrer y la cautela planteada por León Toro, la comunidad venezolana coincide en un punto central: la caída de Maduro marca un antes y un después, pero el futuro del país aún está en construcción.



//



