La ciudad de Oberá fue escenario de una llamativa estafa digital que se originó tras el extravio de un teléfono celular, utilizado para realizar compras por casi $600.000 en distintos comercios. Gracias a una rápida investigación policial, un joven de 20 años fue detenido y se recuperó el dispositivo, mientras que un segundo sospechoso continúa prófugo.
El caso salió a la luz luego de que una comerciante del barrio Nuevo Kilómetro Cero denunciara que el celular de su pareja había desaparecido al caer frente a su casa. Horas después, al revisar la app de pagos vinculada al aparato, descubrió movimientos no autorizados que alcanzaban los $565.000, cifra que encendió las alarmas delictivas.
A partir de la denuncia, la Policía inició un trabajo de campo con relevamiento de cámaras de seguridad en la zona y en locales donde se efectuaron las transacciones a traves del celular. Las grabaciones permitieron establecer que una adolescente habría encontrado el celular, y que el equipo comenzó a ser utilizado para realizar compras en diferentes puntos de la ciudad.
El análisis fílmico resultó clave: en las imágenes se observaba a dos jóvenes pagando con el dispositivo, lo que permitió reconstruir su recorrido e identificar a los presuntos autores de la maniobra.
Con los datos en mano, se montaron operativos en barrios cercanos que concluyeron con la detención de uno de los implicados, un hombre de 20 años, que fue trasladado a sede policial y quedó a disposición de la Justicia. Además, el teléfono fue hallado oculto entre malezas en la parte posterior de una vivienda, junto a dinero en efectivo presuntamente vinculado a la causa.
La investigación se mantiene activa para dar con el segundo involucrado, mientras continúan las actuaciones judiciales para esclarecer la totalidad del hecho.



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