La temporada de verano 2025-2026 en el estado brasileño de Santa Catarina dejó un balance positivo en cuanto a condiciones climáticas, pero más moderado en términos económicos y de afluencia turística. Según el empresario inmobiliario Joselo Saravia, radicado desde hace más de dos décadas en la región, la cantidad de visitantes disminuyó entre un 30% y un 35% respecto del verano anterior, uno de los mejores de la última década.
En diálogo con Radio Up, Saravia explicó que el descenso no se limitó al turismo argentino, sino que también impactó en el turismo interno de Brasil. Aun así, el especialista subrayó que el sur del país continúa ganando protagonismo como destino turístico por factores como la seguridad, la cercanía geográfica y la calidad de sus playas.
Una temporada con buen clima pero menos turistas
De acuerdo con el empresario, las condiciones climáticas fueron uno de los puntos más destacados del verano. Las lluvias fueron esporádicas y generalmente ocurrieron por la noche o al final de la tarde, lo que permitió que los días siguientes amanecieran con sol y temperaturas ideales para disfrutar de la playa.
Ese contexto favoreció a quienes viajaron, aunque el volumen de visitantes fue inferior al del período 2024-2025, que había marcado récords en la región.
Saravia explicó que el parámetro de comparación era muy alto. El verano anterior fue considerado por muchos operadores turísticos como la mejor temporada en al menos diez años, por lo que cualquier descenso se iba a sentir con mayor intensidad.
En términos concretos, el empresario estimó que la caída fue cercana al 30% en varias zonas del litoral de Santa Catarina, mientras que en Florianópolis algunos reportes hablan de una baja cercana al 40% en la llegada de turistas.

Crisis económica y pérdida de poder adquisitivo
Uno de los factores centrales detrás de la menor afluencia fue la situación económica tanto en Argentina como en Brasil. Aunque el índice de inflación brasileño se mantuvo relativamente controlado —cerró 2025 en torno al 5%— el problema radica, según Saravia, en el deterioro del poder adquisitivo.
El especialista explicó que, aun en una región económicamente dinámica como el sur de Brasil, muchas familias optaron por reducir gastos o directamente postergar viajes.
El fenómeno se reflejó también en el comportamiento del turismo. La mayoría de los visitantes que llegaron lo hicieron con un perfil de consumo mucho más austero que en temporadas anteriores.
Turistas “gasoleros” y comercios afectados
La reducción del gasto fue uno de los aspectos más notorios de la temporada. Saravia señaló que muchos turistas adoptaron estrategias de ahorro, como llevar bebidas y alimentos desde el supermercado a la playa para evitar consumir en bares o restaurantes.
Ese comportamiento impactó de manera directa en el comercio local. De acuerdo con datos que circulan en el sector, en Florianópolis dos de cada tres establecimientos comerciales habrían cerrado el verano con resultados negativos.
El sector inmobiliario también debió adaptarse a la nueva realidad. Las expectativas iniciales eran más optimistas, pero hacia finales de 2025 los operadores comenzaron a ajustar precios y condiciones de alquiler para sostener la demanda.

Ajustes en tarifas y efecto del tipo de cambio
En materia de precios, Saravia explicó que las tarifas de alquiler no variaron demasiado en términos nominales respecto del verano anterior. Sin embargo, el factor decisivo fue el cambio en la relación cambiaria entre Argentina, Brasil y el dólar.
A comienzos de 2025, el dólar permitía obtener cerca de 570 reales por cada 100 dólares, mientras que a inicios de 2026 esa cifra se redujo a unos 500 reales. Esa diferencia implicó una pérdida de poder de compra para los turistas que viajaron con moneda estadounidense.
En la práctica, el mismo presupuesto permitió consumir menos durante las vacaciones, lo que también influyó en el comportamiento más prudente del visitante.
El sur de Brasil gana protagonismo
A pesar del contexto económico más complejo, Saravia destacó que el sur de Brasil continúa consolidándose como uno de los destinos turísticos más elegidos del país.
El principal motivo es la seguridad, un factor cada vez más valorado por los turistas brasileños. Si bien destinos del norte de Brasil o de Rio de Janeiro mantienen gran fama internacional, los índices de delincuencia generan preocupación entre muchos viajeros.
Por esa razón, cada vez más turistas optan por playas del sur, consideradas más tranquilas y seguras. Esta tendencia no solo se refleja en el turismo argentino, históricamente fuerte en la región, sino también en el aumento de visitantes brasileños, paraguayos y uruguayos.
Plataformas digitales vs. inmobiliarias tradicionales
Otro aspecto que atraviesa al mercado turístico es la convivencia entre las inmobiliarias tradicionales y las plataformas digitales de alquiler temporario.
Servicios como Airbnb y Booking.com tuvieron un fuerte crecimiento en los últimos años, impulsados por su alcance global y la facilidad para gestionar reservas.
Sin embargo, Saravia señaló que también comenzaron a aparecer inconvenientes vinculados con la atención al cliente, ya que el sistema depende de anfitriones particulares. En muchos casos, los turistas valoran la posibilidad de tratar directamente con una inmobiliaria que ofrezca atención personalizada.
Además, tanto en Brasil como en Argentina se están implementando nuevas regulaciones fiscales sobre estas plataformas, lo que reduce parte de la ventaja que tenían para los propietarios.
Marzo y Semana Santa: oportunidades con precios más bajos
Para quienes tienen flexibilidad para viajar fuera de la temporada alta, marzo aparece como uno de los mejores momentos para visitar el litoral catarinense.
Saravia explicó que en esta etapa los precios de alquiler pueden caer hasta un 50% respecto de enero o febrero, mientras que el clima se mantiene prácticamente igual y las playas están menos concurridas.
El empresario señaló que actualmente la mayor parte de los visitantes en la región son argentinos, especialmente matrimonios y jubilados que pueden viajar fuera del calendario escolar.
De cara a Semana Santa, los valores se mantendrán cerca de los niveles de baja temporada. Un departamento para seis personas, por ejemplo, puede costar entre 70 y 80 dólares por día, dependiendo de la ubicación y las comodidades.

Inversiones inmobiliarias y crecimiento de la región
Más allá de las fluctuaciones del turismo, el mercado inmobiliario del sur de Brasil continúa mostrando una expansión sostenida.
Saravia destacó que el crecimiento en la construcción es visible en ciudades costeras donde se levantan nuevos proyectos de gran escala, con torres residenciales y desarrollos turísticos.
Entre las iniciativas en marcha mencionó un proyecto para construir una marina en Itapema con capacidad para más de 400 embarcaciones, acompañado por torres residenciales de hasta 70 u 80 pisos.
La inversión extranjera también se mantiene activa. Además del capital argentino, hay participación de inversores provenientes de Paraguay, México, países árabes e incluso de la India.
Incertidumbre global y perspectivas para el próximo verano
A pesar del crecimiento estructural de la región, Saravia advierte que el escenario internacional introduce incertidumbre de cara al próximo verano.
El empresario mencionó factores como conflictos internacionales, tensiones geopolíticas y eventos globales que podrían influir en la economía mundial y en el comportamiento del turismo.
Sin embargo, desde su experiencia de más de veinte años en el sector, mantiene una convicción: la gente seguirá viajando de vacaciones. Lo que resulta difícil de prever es el volumen de turistas y el nivel de gasto que tendrán en un contexto económico todavía inestable.
Yerba: cayó la cosecha y el consumo interno, pero las exportaciones crecieron 46,6% en enero de 2026https://t.co/Tu21orFj71 pic.twitter.com/jF20gegEsf
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 4, 2026



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