El reconocido especialista en trauma y salud mental, Gabor Maté, volvió a instalar el debate sobre la relación entre cuerpo, mente y emociones. A sus 81 años, el médico sostiene que muchas afecciones físicas y trastornos psicológicos no pueden comprenderse sin analizar el entorno emocional en el que una persona creció.
Según su enfoque, el trauma no se limita a eventos extremos, sino que también puede originarse en experiencias cotidianas como la falta de contención, la crítica constante o la desconexión afectiva durante la infancia. Estas vivencias, afirma, dejan huellas que pueden manifestarse años después en forma de ansiedad, adicciones o enfermedades.

Maté también advierte que el estrés crónico juega un rol central en este proceso, ya que mantiene al organismo en estado de alerta permanente y debilita el sistema inmunológico. En ese contexto, plantea que el cuerpo “expresa” aquello que la mente no logra procesar.
Otro de los puntos clave de su mirada es que muchos comportamientos en la adultez como la necesidad de aprobación, el autosabotaje o la dificultad para sostener vínculos son, en realidad, mecanismos de adaptación desarrollados en etapas tempranas de la vida.

El especialista propone abordar la salud de manera integral, incorporando no solo tratamientos médicos tradicionales, sino también el trabajo emocional y terapias orientadas al cuerpo. A su vez, destaca la importancia de generar entornos seguros que permitan a las personas salir del modo de supervivencia y avanzar hacia la recuperación.
Si bien sus ideas cuentan con gran adhesión, también generan debate en la comunidad científica, donde algunos expertos advierten que no todas las enfermedades pueden explicarse únicamente a partir del trauma. Aun así, su enfoque continúa ganando relevancia al poner en el centro la conexión entre experiencias emocionales y bienestar general.



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