El Salario Mínimo, Vital y Móvil atraviesa uno de los mayores deterioros de los últimos años y, según el análisis presentado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), su poder adquisitivo cayó alrededor de un 40% entre 2023 y septiembre de 2026. El dato fue analizado en Radio Up por el economista Nicolás Taiarol, quien sostuvo que el deterioro no solamente afecta a quienes perciben el salario mínimo, sino que también impacta sobre el conjunto de la economía a través de un consumo interno que permanece deprimido.
La discusión volvió a instalarse luego de que el Gobierno nacional fijara el salario mínimo en $993.000, después de que empresarios y representantes de los trabajadores no alcanzaran un acuerdo en el Consejo del Salario. Para Taiarol, el resultado terminó inclinándose hacia la posición empresarial y profundizó una tendencia de pérdida de poder adquisitivo que se viene acumulando en el tiempo.
“Lo cierto es que termina perdiendo contra casi cualquier comparación”, explicó el economista durante la entrevista con los conductores de Radio Up, al referirse a la evolución del salario mínimo frente a distintos indicadores económicos.
Una referencia que quedó rezagada frente a los precios
El economista explicó que el Salario Mínimo, Vital y Móvil funciona como una referencia para distintas cuestiones vinculadas con los ingresos laborales. Sin embargo, señaló que su evolución quedó muy por detrás de otros precios de la economía.
La pérdida de poder de compra adquiere mayor dimensión cuando se la contrasta con la evolución de tarifas, combustibles y servicios. En ese escenario, el salario mínimo dejó de acompañar el costo de vida y se convirtió, según el análisis del CEPA, en uno de los principales indicadores del deterioro de los ingresos laborales.
Taiarol remarcó que el problema excede la situación individual de quienes cobran el salario mínimo. La caída de los ingresos disponibles también tiene consecuencias sobre la actividad económica porque reduce la capacidad de consumo de los hogares.
“Argentina necesita recuperar su nivel de consumo interno”, planteó el economista, al vincular el deterioro salarial con la menor actividad y con el cierre de empresas que se viene observando.

¿Cuánto debería aumentar el salario mínimo?
Consultado sobre cuál debería ser el incremento necesario para recuperar el poder adquisitivo perdido, Taiarol evitó establecer una cifra puntual. Sin embargo, sostuvo que la recomposición debería ser significativa.
En ese sentido, afirmó que si fuera necesario duplicar o incluso triplicar el salario mínimo, debería avanzarse en esa dirección, debido al nivel de deterioro acumulado y a la necesidad de recuperar el consumo.
La discusión, explicó, no pasa únicamente por determinar cuánto representa un salario en términos nominales, sino por qué capacidad de compra tiene ese ingreso. Por eso consideró difícil establecer un monto “razonable” sin observar qué bienes y servicios pueden adquirirse con ese salario.
Como referencia histórica, señaló que Argentina llegó a tener salarios mínimos equivalentes a 300, 400 e incluso 500 dólares, mientras que actualmente se encuentra muy lejos de aquellos niveles.
Salarios bajos e inflación, una discusión económica
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la relación entre aumento de salarios e inflación. Frente al argumento de algunos economistas vinculados al Gobierno nacional, que sostienen que una suba salarial puede generar mayores aumentos de precios, Taiarol planteó una mirada diferente.
El economista sostuvo que la inflación debe entenderse como un fenómeno multicausal y no exclusivamente como consecuencia de los salarios. Mencionó distintas formas de inflación, entre ellas la inflación de demanda, de oferta, de costos e importada, y señaló que también debe considerarse el momento particular que atraviesa la economía.
En el escenario actual, caracterizado por un consumo fuertemente deprimido, Taiarol consideró que un aumento de los salarios tendría principalmente un efecto de recuperación económica, antes que traducirse automáticamente en mayor inflación.
La explicación se vincula con la capacidad ociosa y con la debilidad del consumo: si los trabajadores recuperan ingresos, una parte de ese dinero vuelve al circuito económico a través del consumo de bienes y servicios.
Una tendencia descendente que se profundizó desde 2018
Durante la entrevista, el economista también se refirió a la evolución histórica del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Según explicó, durante la última etapa del kirchnerismo se observaba una tendencia creciente del salario mínimo. A partir de 2018 comenzaron a aparecer distintos picos y modificaciones en su evolución, pero la situación experimentó un fuerte deterioro durante el inicio del actual Gobierno nacional, particularmente asociado a la devaluación.
El resultado es una línea de largo plazo marcada por una pérdida significativa del poder adquisitivo.
El informe del CEPA citado durante la entrevista señala además que el nivel vigente del salario mínimo se encuentra 12,3% por debajo del promedio de la década de 1990 y se acerca a valores registrados en abril de 2002, otro momento de fuerte deterioro de los ingresos laborales.
La comparación con los años 90 y el modelo económico actual
Consultado por las similitudes entre el modelo económico de Javier Milei y el de los gobiernos de la década de 1990, Taiarol planteó una distinción: consideró que se trata de modelos diferentes, aunque con consecuencias económicas similares en algunos aspectos.
Según explicó, el modelo de los años 90 estuvo asociado a la apertura económica, la desregulación y la liberalización, mientras que el esquema actual presenta, desde su perspectiva, mayores similitudes con un modelo agroexportador, comparable con el de fines del siglo XIX.
La diferencia, señaló, está en que el modelo contemporáneo incorpora sectores que tienen un peso que no existía de la misma manera en aquel período, como el petróleo, la minería y las finanzas.
Más allá de esas diferencias, Taiarol sostuvo que quienes atravesaron los años 90 pueden reconocer consecuencias similares en el escenario actual.

El salario mínimo frente al aumento de tarifas y combustibles
La pérdida del poder adquisitivo queda todavía más expuesta al comparar la evolución del salario mínimo con algunos de los principales precios regulados y costos que enfrentan los hogares.
Durante la entrevista se mencionaron datos según los cuales, entre 2023 y 2026, mientras el salario mínimo perdió alrededor del 40% de su poder adquisitivo, el combustible habría aumentado 856%, la nafta súper 631% y la electricidad 834%.
La brecha entre ingresos y gastos cotidianos permite dimensionar por qué la recuperación salarial aparece como uno de los principales desafíos económicos. Mientras los costos asociados a servicios y movilidad registraron fuertes incrementos, los ingresos mínimos quedaron considerablemente rezagados.
En este contexto, el monto de $993.000 fijado para el Salario Mínimo, Vital y Móvil tampoco alcanza para recomponer la pérdida acumulada durante los últimos años.
Una política de salarios bajos
Taiarol también fue consultado sobre la posibilidad de que el Gobierno nacional modifique su estrategia salarial durante los próximos meses, particularmente frente al escenario electoral.
Su diagnóstico fue poco alentador. Consideró que el Gobierno mantiene una política orientada a salarios bajos y estimó que no se produciría un cambio sustancial en el corto plazo.
Desde esa perspectiva, el economista anticipó que la tendencia podría mantenerse durante los próximos meses, con ingresos laborales que continúan perdiendo terreno frente al costo de vida.
El debate sobre el salario mínimo queda así vinculado a una discusión más amplia sobre el rumbo de la economía: salarios, consumo, actividad, inflación, tarifas y empleo forman parte de una misma ecuación que condiciona la capacidad de recuperación de los hogares y del mercado interno.
Para el análisis presentado en Radio Up, la pérdida de más del 40% del poder adquisitivo del salario mínimo desde 2023 constituye uno de los indicadores más claros del deterioro de los ingresos. La recomposición, según la mirada de Taiarol, debería ser mucho más profunda que la actualización recientemente definida si el objetivo es recuperar la capacidad de consumo perdida.
AHORA en Arriba la Radio
Hablamos con Nicolás Taiarol, economista CEPA
El deterioro del Salario MínimoMirá la entrevista en vivo:https://t.co/CGBwWCjlIK
— Radio Up (@radioupar) September 10, 2026



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