En un año marcado por la incertidumbre económica, la caída del poder adquisitivo y el ajuste en muchas empresas, el supermercadista Lucas Kerps se da el lujo de hacer un balance sereno: “Si hacemos una mirada hacia atrás, creo que ha sido un año tranquilo”. Desde los micrófonos de Radio Up, el empresario contó cómo logró mantener el negocio, sostener el empleo, invertir y expandirse, incluso con un contexto adverso.
Lejos de fórmulas mágicas, Kerps atribuye el resultado a un concepto sencillo pero firme: el orden. “Me atrevería a decir que el orden ha sido lo que nos ha llevado a donde estamos, el orden en general en todo: en lo impositivo, lo económico, la inversión y lo más importante de todo, sostener la empresa con los pies sobre la tierra”, resumió.
Según explicó, esa idea de orden implica no asumir compromisos que no puedan cubrirse, cuidar la rentabilidad sin perder de vista el rol social del supermercado y, sobre todo, escuchar al cliente. “Siempre escuchando al cliente, viendo la necesidad del cliente, qué productos está necesitando, trabajar muy bien con los proveedores. Creo que eso habla de cuando uno tiene un orden, no solo en la vida, sino también en lo empresarial”, señaló.
Crecimiento, más empleo y profesionalización de la empresa
En un escenario donde muchas firmas debieron ajustar estructura, reducir personal o cerrar locales, Kerps marcó una diferencia: no hubo recortes, sino crecimiento.
Consultado sobre si tuvieron que aplicar algún tipo de ajuste durante el año, fue categórico:
“No, para nada. Nosotros hemos crecido en masa salarial”, afirmó, y agregó que vienen trabajando desde hace años en la profesionalización de la empresa.
Ese camino de consolidación se expresó también en la expansión territorial. “Como es vox populi, también hemos logrado expandirnos, hemos logrado inaugurar nuestra quinta sucursal en la provincia, la tercera en Posadas”, contó. Esa apertura no sólo significó más inversión, sino también más puestos de trabajo y ampliación del equipo.
Ajustar detalles sin recortar: de la casa al negocio
El supermercadista explicó que, en vez de recortar por el lado del empleo, el foco estuvo puesto en detectar y corregir pequeños derroches que, sumados, impactan en la estructura de costos.
“Empezamos a ver dónde estábamos derrochando dinero, como quien diría. Ver dónde se puede ajustar, qué foco estaba prendido de más, tratar de tener el aire acondicionado… Hablo de cuestiones domésticas que, traducidas a la vida empresarial, no son muy distintas”, ejemplificó.
En esa línea, mencionó decisiones concretas y simples, como configurar los aires acondicionados en 24 grados y no bajarlos de esa temperatura, o revisar gastos que antes pasaban inadvertidos. “Probablemente había un poquito de derroche o no nos fijábamos en los pequeños detalles, y creo que eso sí fue algo que hemos hecho este año: ver los pequeños detalles, ver dónde podía haber cositas que se podían ajustar para no derrochar o sostener la rentabilidad de la empresa”, explicó.
Orden interno para atravesar una economía inestable
Kerps no desconoce el contexto general: reconoce que la economía no está como se desea, que la disponibilidad de dinero en la calle es limitada y que la situación financiera de las familias argentinas es frágil. Sin embargo, insiste en que el orden puertas adentro marcó la diferencia.
“Cuando uno tiene este orden interno, sucede esto: que puede sobrellevar y saltear estos sube y baja que a veces tenemos”, sostuvo. Para él, el orden interno de la empresa fue el factor decisivo para enfrentar un año complejo sin detener proyectos ni frenar el crecimiento.
Fiestas de fin de año: fuerte expectativa por la demanda navideña
De cara al cierre del año, las expectativas del sector supermercadista se concentran en el impacto de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, momentos en que se combinan el movimiento comercial con el cobro del aguinaldo.
“Siempre fin de año es una fecha muy esperada para nuestro rubro. Es donde empiezan a haber demandas de cuestiones extras, como los productos navideños”, explicó. En ese sentido, comentó que el supermercado se caracteriza por anticiparse a la llegada de la Navidad con la oferta de pan dulces, sidras y otros artículos estacionales.
“Hasta ahora viene muy bien, entonces tenemos una expectativa muy linda, muy grata, de saber que va a ser un año donde la Navidad se destaque en nuestra economía interna dentro de la empresa”, apuntó.

Proyecciones y objetivos para 2026: mejorar y ampliar
Lejos de conformarse, Kerps ya piensa en el mediano plazo. Para 2026, los planes pasan por mejorar lo existente y seguir ampliando la oferta de servicios.
“La apertura del local cinco nos ha traído grandes satisfacciones porque todavía no tiene techo de venta, todo el tiempo está aumentando la venta en este local particularmente. Es un local nuevo y necesita por lo menos un año como para que uno vea cuál es el techo”, analizó.
Con esa experiencia positiva, el objetivo para el año próximo es potenciar las sucursales que ya están en funcionamiento. “Tenemos proyectos para 2026 de ampliar la sucursal 3, la que está en avenida Cabo de Hornos, principalmente en búsqueda de brindar más servicios al cliente”, adelantó.
La consigna, insiste, es seguir avanzando pero con prudencia: “Por lo pronto, tratar de hacer las cosas como las venimos haciendo, con los pies sobre la tierra, sin hacer cosas desmedidas”.
Productos navideños: subas muy por debajo de la inflación
Uno de los datos que sorprendió al propio empresario fue el comportamiento de los productos navideños entre 2024 y 2025. En un país acostumbrado a variaciones de precios bruscas, esta vez las subas fueron moderadas.
“En cuanto a los panificados tenemos la grata noticia de que en realidad no aumentaron, no acompañaron la inflación, eso es buenísimo”, destacó. Y fue más específico: “Hay budines que comparamos con el año pasado y subieron solamente un 5%. Los pan dulces, en la marca que más vendemos, aumentaron solo un 14%”.
Ese contraste es significativo si se lo mide contra una inflación general que todavía ronda el 30% anual. “Hoy podemos decir que al no haber inflación desmedida, todavía seguimos con una inflación alta, porque hablar de 30% es un montonazo, principalmente en un país que tiende a buscar ser una macroeconomía similar a otros del mundo, como Europa o Estados Unidos, donde 30 puntos es un montón”, analizó.
Para Kerps, esta nueva dinámica también deja una lectura crítica sobre el pasado reciente: “Podríamos llegar a castigar un poquito la industria, no de mala manera, sino entender que muchas veces no sabía dónde estaba parada. Tenía tantos cambios de dólar, de energía, de reglas de juego, que especulaba con los costos y el consumidor terminaba pagando un costo sobremedido”.
Por eso, valora el escenario actual en el que, al menos en este segmento, los precios se han movido muy por debajo de la inflación:
“En ese sentido aplaudo que se ordene y que el consumidor pague realmente lo que vale un producto y no pague de más”, sostuvo.

Balance humano: familias unidas y salud como prioridades
Más allá de los indicadores económicos, Kerps cerró la entrevista con una reflexión que trasciende lo empresarial. A la hora de hacer el balance del año, puso el foco en lo que considera verdaderamente importante.
“Lo importante es que las familias estén unidas, creo que esa es la clave de que una sociedad avance, la salud por sobre todas las cosas también”, expresó, deseando que el cierre de año llegue con tranquilidad y acompañe el esfuerzo colectivo de trabajadores, proveedores y clientes.
Mientras tanto, su empresa se posiciona como un ejemplo de que, incluso en tiempos difíciles, el orden, la planificación y la sensibilidad hacia el cliente pueden ser herramientas decisivas para sostenerse, crecer y seguir invirtiendo.
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