El calendario escolar 2026 en Argentina muestra un escenario desigual que vuelve a poner en evidencia las brechas estructurales en la educación. Aunque casi todas las jurisdicciones cumplen con el piso legal de 180 días de clases establecido por la Ley 25.864, solo cuatro provincias alcanzarán los 190 días fijados como meta por el Consejo Federal de Educación (CFE). Al mismo tiempo, más de 700.000 alumnos de primaria, que representan el 15% de la matrícula nacional, no lograrán completar las 760 horas mínimas de enseñanza anual.
De acuerdo con el informe “Calendarios escolares 2026: horas de clases y planificación provincial del año escolar”, elaborado por Argentinos por la Educación, los datos relevados corresponden a los días y horas de clase programados oficialmente por los ministerios provinciales, sin reflejar las interrupciones habituales por paros, problemas de infraestructura, ausencias docentes, fenómenos climáticos u otros factores. La ausencia de información oficial sobre los días efectivamente dictados mantiene un vacío crítico en el análisis educativo.

Solo cuatro provincias superan los 190 días de clases
El estudio revela que, descontando feriados nacionales y provinciales, asuetos y receso invernal, todas las provincias cumplen con el mínimo legal de 180 días. Sin embargo, la incógnita sigue siendo cuánto de ese tiempo escolar llega efectivamente al aula. Solo Río Negro (193 días), Santiago del Estero (192), San Luis (191) y Mendoza (190) alcanzan la meta establecida por el CFE. Entre tanto, Catamarca se encuentra debajo del piso legal con 178 días una vez descontadas las jornadas institucionales.
Gustavo Zorzoli, educador y exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires, señaló que “es un hecho que no se cumplen los calendarios, y los efectos negativos de esas pérdidas son concretos”. Según datos de la Coalición por la Educación, el cumplimiento efectivo de los días de clases en los últimos dos años rondó entre el 93% y el 94%.
“A esta situación hay que sumar otro factor que viene aumentando en el nivel primario: el ausentismo estudiantil, que erosiona los logros educativos previstos por las autoridades educativas”, agregó Zorzoli. “Lo peor es que no hay alternativas para compensar la falta y la discontinuidad de horas de clase”, alertó el especialista.

La brecha en las horas de clase: siete provincias no alcanzan el mínimo
La normativa vigente permite cumplir el piso anual no solo por días sino también por horas de clase: 760 horas anuales, equivalentes a cuatro horas diarias durante 190 días. Sin embargo, siete provincias presentan alumnos que no llegan al mínimo: Santa Cruz, La Rioja, Tucumán, San Juan, Río Negro, Buenos Aires y Chubut.
En distritos como La Rioja (704 horas), Tucumán (732) y Buenos Aires (736), la jornada simple no alcanza las horas requeridas. El promedio nacional estimado es de 796 horas anuales, aunque con fuertes diferencias territoriales. Esto deja a 718.712 estudiantes de primaria por debajo del mínimo anual, lo que representa el 15% de la matrícula, aunque muestra una mejora respecto de 2025, cuando se estimaba que el 42% no llegaría al piso anual.
Teo Saralegui, coordinador de Investigación e Incidencia Pública de Asociación Conciencia, indicó que aunque en 2026 más provincias cumplen con los 180 días legales, el ausentismo y la falta de clases siguen siendo un problema grave en primaria y secundaria. Además, explicó que la asistencia regular es uno de los predictores más sólidos del aprendizaje, por encima de los resultados en pruebas estandarizadas como PISA, donde se observa que los alumnos que faltan entre una y cuatro veces en las dos semanas previas al examen obtienen hasta 20 puntos menos en Lengua y Ciencias que quienes no faltan.
Desigualdad educativa: el tiempo en el aula depende de la provincia
El calendario escolar 2026 evidencia que cumplir formalmente la ley no garantiza igualdad de oportunidades. La carga horaria y los días efectivos de clase siguen dependiendo del distrito, profundizando la desigualdad territorial. En secundaria, el promedio de faltas crece y se acentúa en contextos socioeducativos más vulnerables. Por ejemplo, en Mendoza, mientras el promedio de faltas en primaria privada era de 14,5, en la estatal llegaba a 23,6; en secundaria, los promedios fueron de 11,7 y 17 respectivamente.
Los especialistas coinciden en que es necesario discutir mecanismos para garantizar la asistencia docente y reducir el ausentismo, incluyendo políticas de incentivo salarial y estrategias de motivación para el cuerpo docente. Sin datos oficiales sobre los días y horas efectivamente dictados, el debate educativo queda atrapado en la planificación normativa, sin reflejar el impacto real en las aulas.

Un retroceso respecto de 2024
El promedio nacional de días de clase planificados muestra una caída. En 2024 se registró un pico de 187 días, mientras que en 2025 y 2026 el promedio bajó a 185 días. Además, la cantidad de provincias que cumplen con los 190 días disminuyó: en 2023 fueron seis; en 2025 ocho; y en 2026 solo cuatro.
Zorzoli subrayó que “en Argentina no cumplir con los acuerdos educativos no tiene consecuencias para los funcionarios de turno, y ni siquiera el contralor nacional se ocupa de su acatamiento. Los calendarios firmados y publicados distan en mucho de su concreción durante el año”.
El calendario escolar 2026 confirma que el desafío no es solo cuánto se enseña, sino cuánto se logra sostener en la práctica, y que asegurar el tiempo mínimo efectivo de enseñanza es un requisito indispensable antes de discutir reformas educativas.
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