En el marco de la Semana de la Concientización y Prevención de la Muete rSúbita, que se desarrolla del 21 al 27 de agosto, especialistas en salud cardiovascular remarcaron la importancia de los controles médicos periódicos, la capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) y la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA) para reducir el riesgo de fallecimientos inesperados tanto en la población general como en quienes practican actividad física.
Los expertos advierten que la muerte cerebral y clínica puede comenzar a producirse entre los cuatro y seis minutos posteriores a un paro cardíaco. Además, sostienen que por cada minuto de demora en el inicio de las maniobras de RCP se pierde aproximadamente un 10% de probabilidades de supervivencia, lo que convierte a la intervención temprana en un factor determinante.
La problemática adquiere una dimensión social significativa debido a que muchos episodios ocurren en espacios públicos, ámbitos laborales, instalaciones deportivas y otros lugares de circulación masiva, donde las primeras personas en asistir a la víctima suelen ser ciudadanos sin formación médica.
La importancia de la RCP y los desfibriladores en espacios públicos
Ante este escenario, las campañas de capacitación en reanimación cardiopulmonar cobran especial relevancia. La formación de la comunidad permite brindar una respuesta inmediata mientras llegan los servicios de emergencia y aumenta considerablemente las posibilidades de sobrevida.
En Argentina, la Ley 27.159 establece la obligatoriedad de contar con al menos un desfibrilador externo automático en lugares públicos y privados de acceso público con una circulación superior a mil personas por día. La normativa también alcanza a clubes, gimnasios, establecimientos penitenciarios, cuarteles de bomberos y medios de transporte de larga distancia.
Los especialistas coinciden en que la combinación de RCP temprana y el uso oportuno de un DEA constituye una de las estrategias más eficaces para revertir un paro cardiorrespiratorio y evitar consecuencias irreversibles.
Cuáles son los principales factores de riesgo de la muerte súbita
De acuerdo con los profesionales de la salud, cerca del 80% de las muertes súbitas en personas adultas están relacionadas con enfermedades coronarias y factores de riesgo cardiovascular que no se encuentran adecuadamente controlados.
Entre los principales factores asociados aparecen el tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y la obesidad. En cambio, en personas jóvenes, las causas más frecuentes suelen estar vinculadas a anomalías cardíacas congénitas.
Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar controles médicos periódicos, adoptar hábitos saludables, mantener una alimentación equilibrada y desarrollar actividad física de manera regular para disminuir los riesgos.
Muerte súbita en el deporte: por qué el apto físico es fundamental
La muerte súbita asociada al deporte se define como aquella que ocurre de forma inesperada durante la práctica de una actividad física o dentro de la hora posterior a su finalización, por causas naturales y no traumáticas, en personas que aparentemente se encuentran en buen estado de salud.
Aunque se trata de un fenómeno poco frecuente, se estima que afecta a aproximadamente dos de cada 100.000 jóvenes. Sin embargo, su impacto social y emocional suele ser elevado debido a que involucra a personas activas y, en muchos casos, sin antecedentes clínicos conocidos.
Se destaca que el examen preparticipativo o apto físico constituye una herramienta esencial para detectar posibles patologías cardiovasculares y promover una práctica deportiva segura. No obstante, aclaró que ningún estudio permite prevenir la totalidad de los casos, por lo que la prevención debe complementarse con capacitación comunitaria y protocolos de respuesta rápida.
Actividad física segura para cuidar la salud cardiovascular
Los especialistas subrayan que la muerte súbita no debe ser interpretada como un motivo para abandonar el ejercicio físico. Por el contrario, la actividad física regular continúa siendo una de las herramientas más efectivas para proteger la salud cardiovascular y reducir múltiples factores de riesgo.
En el caso de los adultos y deportistas veteranos, sostener una rutina de ejercicios desde edades tempranas contribuye al control de la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado y el exceso de peso, condiciones estrechamente vinculadas con las enfermedades cardíacas.
Asimismo, recomiendan planificar la actividad física de manera progresiva, adaptar el entrenamiento a las características de cada disciplina, mantener una alimentación saludable y evitar hábitos nocivos como el consumo de tabaco, con el objetivo de reducir riesgos y favorecer una práctica deportiva segura
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