En el marco de los operativos especiales por Año Nuevo y ante el fuerte incremento del tránsito en rutas nacionales, provinciales y accesos urbanos, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) desplegó un amplio esquema de controles preventivos en distintos puntos del país. El resultado dejó cifras que vuelven a encender la alarma: 96 conductores dieron positivo en alcoholemia, con registros que superan ampliamente los límites permitidos y que representan un alto riesgo para la seguridad vial.
Según el informe oficial, durante la madrugada se controlaron 5.557 vehículos en 39 puntos del territorio nacional, en un operativo coordinado con jurisdicciones provinciales y fuerzas de seguridad locales. Además de los tests de alcoholemia, se verificó documentación obligatoria, uso de cinturón de seguridad, casco en motociclistas y correcta colocación de patentes.

Dónde se registraron las alcoholemias más altas en Año Nuevo
Entre los casos detectados, se destacan cinco mediciones que encabezan el ranking nacional por su gravedad:
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2,23 g/l en Zárate, provincia de Buenos Aires
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1,67 g/l en Olivera, provincia de Buenos Aires
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1,61 g/l en Gualeguaychú, Entre Ríos
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1,52 g/l en Villa La Angostura, Neuquén
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1,29 g/l en Las Grutas, Río Negro
El valor más alto, registrado en Zárate, supera ampliamente cualquier umbral tolerable y se ubica en un nivel de intoxicación severa, incompatible con una conducción segura. Especialistas en seguridad vial advierten que, a partir de 1 g/l, el riesgo de siniestro fatal se multiplica de manera exponencial debido a la pérdida de reflejos, la alteración de la percepción y la disminución de la capacidad de reacción.
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Resultados del operativo federal
El despliegue de la ANSV dejó además otros datos relevantes:
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96 alcoholemias positivas
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129 actas de infracción labradas
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83 licencias de conducir retenidas
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Conductores alcoholizados apartados de la vía pública, conforme a la normativa vigente
Desde el organismo remarcaron que los controles no tuvieron únicamente un carácter punitivo, sino también preventivo y de concientización, especialmente en fechas sensibles como las fiestas de fin de año, cuando se incrementan los viajes, los encuentros sociales y el consumo de alcohol.

Rutas, accesos y zonas turísticas bajo la lupa
Las fiscalizaciones se concentraron en corredores viales estratégicos, accesos a grandes ciudades y zonas turísticas con alto flujo vehicular por el inicio del período estival. En ese contexto, localidades como Las Grutas y Villa La Angostura, destinos turísticos de alta concurrencia en verano, aparecen entre los puntos con alcoholemias elevadas, lo que refuerza la necesidad de sostener controles intensivos durante toda la temporada.
En la provincia de Buenos Aires, que concentra dos de las cinco alcoholemias más altas, los operativos se focalizaron en rutas de alto tránsito y zonas logísticas clave, como el corredor norte, donde se registró el caso más extremo.
El alcohol al volante, un riesgo persistente
Desde la ANSV insisten en que el alcohol al volante continúa siendo uno de los principales factores de riesgo en la siniestralidad vial. La conducción bajo los efectos del alcohol no solo pone en peligro al conductor, sino también a peatones, ciclistas y otros automovilistas que circulan por la vía pública.
Por este motivo, los controles continuarán durante toda la jornada y a lo largo del verano, con el objetivo de reducir siniestros viales y promover un cambio cultural en la conducción responsable. La consigna sigue siendo clara: si se toma alcohol, no se conduce.
Las cifras registradas en el inicio de 2026 vuelven a mostrar que, pese a campañas y controles, persisten conductas de alto riesgo. Desde el organismo nacional remarcan que la combinación de alcohol y volante sigue siendo letal y que la prevención depende tanto del Estado como de la responsabilidad individual de cada conductor.



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