Juan Cabral, vicepresidente de la Comisión Vecinal del Barrio San Lorenzo, fue una de las voces más fuertes en la protesta de este martes. Junto a otros residentes, se movilizó para cuestionar duramente el sistema de facturación de la empresa SAMSA. Su principal reclamo se centra en el cobro de un consumo mínimo fijo de 15 metros cúbicos, una cifra que dista mucho de la realidad en numerosos hogares.
Los vecinos denuncian que, en muchas viviendas, el consumo real no supera los 5 metros cúbicos mensuales. Aun así, la boleta llega con un cargo invariable por 15. Esta situación los lleva a pagar, en términos prácticos, por litros de agua que nunca utilizaron. Por ello, reclaman formalmente la intervención de los entes reguladores del Estado para poner fin a esta práctica.
Cabral explicó el origen del problema. Relató que al momento de la concesión de SAMSA no existían medidores, por lo que se estableció una tarifa plana como servicio básico. Cuando se instalaron los medidores, se mantuvo ese concepto tomando los 15 metros cúbicos como referencia mínima de cobro. “Hoy estamos pagando 60.000 pesos, digamos, por los 15 metros cúbicos”, precisó el vecinalista.
El dirigente hizo hincapié en la injusticia que esto representa para casos extremos. Puso como ejemplo a una persona que se ausenta por vacaciones, cierra la llave de paso y tiene un consumo ínfimo. “A lo mejor, como mucho, tuvo 2.000 litros de consumo en el mes. Sin embargo, tiene que pagar igual por los 15 metros cúbicos, o sea, los 15.000 litros”, argumentó con claridad.
El planteo de la comisión vecinal es que la facturación debería ser proporcional al consumo, siguiendo la lógica de otros servicios medidos. Cabral comparó el sistema con el de la energía eléctrica, donde el usuario paga de acuerdo a los kilowatts efectivamente utilizados. Subrayó que el agua, a diferencia de la luz, no cuenta con subsidios para los consumos bajos.
Vecinos de San Lorenzo reclaman por un aumento desproporcionado en el servicio de agua
Más allá de la discusión por la modalidad de cobro, los vecinos también observan un aumento tarifario desproporcionado. Cabral aportó un dato contundente al señalar que, al comparar la facturación de enero de 2025 con la de enero de 2026, se observa un incremento cercano al 70%. Este porcentaje más que duplica la inflación interanual, que no habría superado el 32%.
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Frente a esta situación, el reclamo busca llegar a las esferas políticas. “Ese es el planteo que yo estoy haciendo, que a ver si algún representante político, nuestro concejal y diputado toman en cuenta”, expresó Cabral. Su esperanza es que se pueda revisar el artículo del convenio entre la provincia y la empresa concesionaria para modificar el criterio de facturación.
Por otro lado, Cabral explicó que el corte de agua potable que motivó la protesta inicial fue solucionado con celeridad. El vecino confirmó que este miércoles, tras la movilización, SAMSA regularizó el servicio de manera rápida. Si bien este problema específico se resolvió, la protesta dejó al descubierto un malestar más profundo y estructural respecto a las tarifas, que sigue pendiente de respuesta por parte de las autoridades y la empresa.



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