La senadora nacional Sonia Rojas Decut explicó los principales cambios planteados en la reforma de la normativa de salud mental que recibió media sanción en el Senado y destacó una incorporación impulsada desde Misiones: garantizar recursos a las provincias si deben asumir mayores responsabilidades en la atención.
En declaraciones al programa Arriba la radio, por Radio Up, Rojas Decut sostuvo que el eje de la modificación es garantizar el derecho de los pacientes a recibir atención bajo estándares adecuados y mediante un abordaje integral. “La máxima prioridad es la atención de un paciente con problemáticas de salud mental, con un abordaje integral, multidisciplinario y que el Estado garantice esa atención”, señaló.
El objetivo, explicó, es avanzar hacia la recuperación y preservación de la salud de la persona mediante equipos interdisciplinarios y una articulación entre el sistema sanitario, educación y desarrollo social.

El planteo de Misiones por el financiamiento
Uno de los puntos destacados por la senadora fue la intervención del senador misionero Carlos Arce, vicepresidente de la Comisión de Salud.
Según Rojas Decut, Misiones planteó que cualquier transferencia de responsabilidades hacia las jurisdicciones provinciales debe estar acompañada por recursos. “Si se va a trasladar la responsabilidad del abordaje integral de salud mental a las provincias, se tiene que asegurar la asistencia técnica, económica y financiera a las provincias”, afirmó.
La cuestión no es menor: la aplicación de los cambios demandará equipos profesionales, capacitación e infraestructura sanitaria. Rojas Decut mencionó entre los desafíos la formación del recurso humano que deberá integrar los equipos interdisciplinarios, los acuerdos con universidades y organismos especializados y la adecuación de hospitales generales o establecimientos destinados al tratamiento de problemáticas de salud mental.

Profesionales e internaciones involuntarias
La senadora reconoció que uno de los puntos que generó mayor discusión fue la intervención de los profesionales encargados de realizar diagnósticos y elaborar los informes de los pacientes. “Uno de los puntos que más debate llevó, por lo menos en el Senado, fue la cuestión de los profesionales”, explicó.
Según detalló, quedó establecido el papel de profesionales médicos, preferentemente psiquiatras o con formación específica en salud mental, junto con la intervención de psicólogos dentro del esquema interdisciplinario.
Otro capítulo de discusión fue la internación involuntaria. Rojas Decut explicó que la intervención podrá producirse cuando el equipo interdisciplinario determine que la persona no está en condiciones y existe peligro para su propia salud, su vida o la de terceros. “Si el equipo interdisciplinario evalúa que el paciente no está en condiciones y peligra su salud o la salud de terceros, está en riesgo su vida, sí o sí se puede intervenir e internar a esa persona”, sostuvo.
Al mismo tiempo, remarcó la importancia de la participación del entorno del paciente: “Siempre con un abordaje muy ligado a la contención familiar”.
Para Rojas Decut, la complejidad de estas situaciones obliga a que el sistema avance hacia una respuesta interdisciplinaria y sistémica, combinando atención médica, psicológica, familiar y social.







