Un bombardeo ruso con misiles y drones dejó al menos 18 muertos, entre ellos cuatro niños, y más de 45 heridos en Kiev durante la madrugada del jueves, según informaron las autoridades ucranianas. Se trató del mayor ataque contra la capital desde la cumbre en Alaska hace menos de dos semanas.
Los proyectiles alcanzaron un edificio residencial de cinco plantas, un centro comercial y oficinas utilizadas por organismos europeos, como la misión de la Unión Europea y el British Council, que sufrieron daños.

De acuerdo con fuentes oficiales, Rusia lanzó 598 drones y 31 misiles contra Kiev y otras ciudades, de los cuales las defensas aéreas ucranianas lograron derribar 563 drones y 26 misiles.

El presidente Volodímir Zelenski denunció que el Kremlin responde con violencia a los esfuerzos diplomáticos por alcanzar un alto el fuego. “Rusia elige la balística en lugar de la mesa de negociaciones”, escribió en redes sociales, subrayando que Moscú “prefiere seguir matando antes que poner fin a la guerra”.
Fotos gentileza The New York Times



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