La industria manufacturera argentina atraviesa una situación crítica marcada por la caída del consumo, la retracción de la actividad económica y la pérdida de competitividad. Así lo advirtió Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), durante una entrevista con el programa Segunda Página de RadioUp, donde sostuvo que el sector acumula cierres de empresas, despidos y dificultades crecientes para sostener la producción. Según las estimaciones de la entidad, para finales de 2026 podrían perderse entre 500.000 y 600.000 puestos de trabajo y desaparecer más de 35.000 empresas si no se implementan medidas de asistencia.
Uno de los principales indicadores que preocupa a la entidad es la evolución del empleo industrial. En ese sentido, Rosato aseguró que la pérdida de puestos de trabajo se mantiene de manera constante en todo el país. “La realidad es que el sector de la industria manufacturera prácticamente está en una situación de crisis, crisis donde estamos perdiendo un promedio de 34.000 puestos de trabajos mensuales en Argentina”.
De acuerdo con datos citados por IPA a partir de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde diciembre de 2023 hasta marzo de 2026 se habrían perdido más de 400.000 empleos en distintos sectores de la economía. A esto se suma el cierre de miles de unidades productivas, una tendencia que, según el dirigente empresarial, continúa agravándose. “En nuestro último informe hemos advertido al gobierno que para fin de año vamos a tener entre 500.000 y 600.000 puestos de trabajo menos y más de 35.000 empresas que se van a perder”.
La situación en Misiones
Rosato señaló que la problemática no se limita a los grandes centros industriales del país y que las economías regionales también muestran señales de deterioro. En el caso de Misiones, indicó que la industria manufacturera perdió cerca de 90 empresas, mientras que el total de firmas que dejaron de operar en la provincia supera las 1.600 unidades productivas.
Además, sostuvo que en las zonas fronterizas se registra un aumento de trabajadores que buscan oportunidades laborales en países vecinos debido a las diferencias cambiarias y salariales. “Tanto los trabajadores fronterizos van a buscar trabajo a Brasil y Paraguay por el tipo de cambio. Se ha triplicado la cantidad de trabajadores que se van de la Argentina en las fronteras para ir al país vecino”.
Reclamos por la competencia de productos importados
Entre los factores que afectan a las pymes, IPA ubica la apertura de importaciones y las dificultades para competir con bienes producidos en el exterior. Según Rosato, muchas empresas locales enfrentan costos que les impiden igualar precios de productos terminados que ingresan al mercado argentino. “Las pymes hoy no pueden competir, no estamos competitivas cuando tenemos que enfrentarnos con el exterior. Tenemos una competencia desleal también con el tema importaciones donde hoy están entrando productos terminados a precio dumping. Es decir, que está entrando a menor precio de lo que sale producirlo en la Argentina”.
El dirigente también cuestionó la estructura tributaria vigente y afirmó que la elevada carga impositiva continúa afectando la capacidad productiva de las empresas nacionales. “Nosotros estamos bajando los impuestos a los importadores, a las empresas del exterior. Estamos de alguna manera subsidiando la industria externa, los productos que vienen de afuera. Y ahí está el grave problema, vamos en contra del mundo”.
Empresas sin rentabilidad y familias endeudadas
Desde IPA sostienen que una gran parte del entramado productivo atraviesa dificultades financieras. Según el relevamiento de la entidad, el 70% de las empresas presenta problemas económicos, mientras que una parte importante de ellas opera sin rentabilidad.
Rosato también vinculó esta situación con el creciente endeudamiento de los trabajadores. “Los trabajadores tienen las tarjetas de créditos colapsadas, que no pueden utilizarlas, con tasas de interés que pasan el 50% y que son usureras”.
Asimismo, cuestionó la falta de instancias de diálogo con funcionarios nacionales para abordar la situación del sector. “La industria en general está sin rentabilidad, sosteniendo la fuente de empleo. Esto es lo que nosotros le transmitimos al gobierno a través de los medios porque no nos recibe. Con Caputo no hemos podido hablar, le hemos mandado carta al presidente, y hemos tratado de hablar con el secretario de la producción, Pablo Laviña, y tampoco nos recibe”.
En la misma línea, remarcó que la generación de empleo depende en gran medida de la actividad industrial y del entramado pyme. “El gobierno tiene que darse cuenta que a través de la macro no soluciona los problemas. Con el petróleo, con el gas, con la minería, no está solucionando el problema del trabajo. La que es demandante de fuente de empleo de calidad son las pymes, es la industria manufacturera”.
El pedido de emergencia económica y productiva
Ante este escenario, IPA presentó en el Congreso una propuesta para declarar la emergencia económica, productiva, laboral y fiscal, con el objetivo de brindar herramientas de alivio a las empresas que enfrentan problemas financieros.
La iniciativa contempla la suspensión de embargos sobre pymes endeudadas, la creación de líneas de crédito accesibles para sostener la producción, mecanismos de refinanciación de obligaciones fiscales y un mayor control sobre el ingreso de productos importados que compiten con la producción nacional. “La emergencia económica contempla frenar los embargos, contempla créditos blandos para sacar de la situación en que se encuentran las pymes y los trabajadores, y pasar toda la deuda a un año con financiación para que la economía se motorice nuevamente, porque el problema que tenemos es que no hay ventas”.
Desde la entidad sostienen que la implementación de estas medidas permitiría aliviar la situación de miles de pequeñas y medianas empresas que actualmente enfrentan dificultades para mantener la actividad y conservar los puestos de trabajo.



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