La realidad económica y social de la Municipalidad de San Antonio quedó plasmada en una frase que Fausto Rojas, intendente del municipio fronterizo, repitió con crudeza en el programa “Arriba la radio” por Radio Up: “Gracias a los brasileños nuestra gente puede subsistir”.
Su diagnóstico revela un cuadro complejo, donde la caída del empleo local, los recortes nacionales, la paralización de obras y la suba generalizada de costos empujan a miles de vecinos a cruzar a Brasil en busca de oportunidades que el lado argentino no ofrece.

Un municipio presionado por la crisis nacional
Rojas describió un escenario de recortes, coparticipación en baja, obras paralizadas y costos municipales disparados por el aumento del combustible y los repuestos. “Estamos sobreviviendo”, reconoció, y agregó que la gestión requiere “mucho juego de cintura” para sostener los servicios básicos.
El impacto más fuerte, señaló, se siente en lo social. Cada vez más familias golpean la puerta del municipio en busca de ayudas esenciales: “La gente viene y no tienen para pagar la luz, no les alcanza. Necesitan chapa, vivienda, colchones, y se nos complica”.
Rojas remarcó que la demanda social aumentó incluso entre personas que nunca habían pedido asistencia, un indicador de la profundidad de la crisis.

Jóvenes y adultos que cruzan la frontera: trabajo en Brasil y retorno cotidiano
La falta de empleo local es un eje transversal del diagnóstico. “Como de este lado no hay”, explicó el intendente, miles de vecinos cruzan cada día al Brasil, donde las industrias y comercios sí ofrecen trabajo. “Muchísima gente, sobre todo jóvenes, van al otro lado a trabajar. Muchos en el mercado, en industrias, en textil”, sentenció.
El ingreso en reales –aunque ya no tiene la fuerza de años anteriores– sigue siendo una alternativa clave para la supervivencia de las familias.
El intendente fue contundente al valorar esa dinámica económica: “Gracias a los brasileños, nuestra gente puede subsistir”.
San Antonio tiene 14.000 habitantes, y Rojas estima que unas 2.000 personas cruzan para trabajar o se han instalado en Brasil.
La aduana, que abre de 7 a 19, no da abasto: “La mayoría pasa por los piques, por los pasos clandestinos. Gracias a eso llegan a horario al trabajo”.

El precio relativo: Brasil más barato que Argentina
En la frontera, el flujo comercial también profundiza los desequilibrios. El intendente señaló que verduras, carne, materiales de construcción y hasta el combustible son más baratos del lado brasileño.
Esto, admitió, golpea al comercio local y también a la recaudación del municipio, generando un efecto en cadena: “Es toda una consecuencia… pero el pueblo está acostumbrado, esto viene de hace tiempo”.
Agua, energía y obras paralizadas: los problemas que se agravan sin Nación
Rojas describió un municipio que enfrenta dificultades estructurales sin asistencia nacional:
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No hay obras de cordón cuneta ni empedrado.
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Las viviendas rurales están frenadas.
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Faltan perforaciones de agua.
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El tendido eléctrico no permite instalar industrias.
Además, afirmó que su municipio todavía arrastra obras nacionales paralizadas desde hace años: “Nunca se aplicó el federalismo. Somos municipios olvidados”.
El problema más urgente hoy es el agua: “Necesitamos urgente un pozo perforado. Tengo un barrio sin agua y con este calor es complicado”.
Servicios mínimos, aguinaldo ajustado y recortes inevitables
Rojas aseguró que el municipio está cumpliendo “lo básico”: caminos vecinales, limpieza urbana y mantenimiento del cementerio. Pero para pagar el aguinaldo deberán detener otras actividades: “Vamos a llegar, pero vamos a tener que cortar otras cosas. Parar las máquinas”.
Incluso con recursos propios, obras que antes eran posibles hoy resultan inviables: “Antes hacíamos cordón cuneta y empedrado. Ahora es imposible”.
Un terremoto silencioso y una crisis que recién muestra sus olas
Con una metáfora que resume el proceso, Rojas dijo que lo que vive San Antonio es como un “terremoto en medio del mar”: “Recién estamos sintiendo las olas, el peso del problema”. Según su lectura, la situación seguirá igual en 2026, porque ya pasaron dos años sin señales de mejora.
El intendente asegura que los vecinos comprenden que están viviendo el resultado del rumbo elegido en las urnas: “Ellos saben que el gobierno es así, se votó eso”. Pero reconoce un clima social complejo: “Los veo medios desesperanzados… Las esperanzas son mínimas”.
“Vivimos de Brasil”: una síntesis de frontera y crisis
El cierre de Rojas volvió sobre una idea central: “Gran parte de la economía de San Antonio hoy depende de Brasil”.
En un municipio donde las oportunidades del lado argentino son escasas y donde los ingresos de miles de trabajadores dependen directamente del cruce diario, la frase del intendente refleja un modelo económico de frontera sostenido más por la necesidad que por la integración formal.



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