El economista Gerardo Alonso Schwarz, jefe de Investigadores del IERAL NEA de Fundación Mediterránea, afirmó en Arriba la Radio que la región del NEA —especialmente Misiones y Corrientes— tiene ante sí “una oportunidad inédita” para integrarse comercialmente con los municipios brasileños ubicados dentro de una franja de 200 kilómetros desde los puertos del sur de Brasil.
El trabajo reciente del IERAL muestra que solo esos municipios —no todo Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, sino únicamente sus ciudades fronterizas— exportan más de USD 3.000 millones al año. Una magnitud que impactó al equipo técnico: “Estos municipios exportan aproximadamente un poco más de 3.000 millones de dólares anuales. Para dar una idea: Misiones exporta casi 500 millones. Exportan seis veces más que la provincia”.
Incluso algunos municipios brasileños, individualmente, superan el total exportado por Misiones: “Hay ciudades que exportan más que toda la provincia de Misiones”. Ese volumen, explicó, abre un universo de potenciales transacciones, logística compartida e integración productiva si se resuelven obstáculos de infraestructura.

Qué producen esos municipios y por qué necesitan al NEA
El estudio relevó la especialización productiva del sur brasileño:
-
En la zona sur del corredor analizado predominan maíz y soja.
-
En el centro y norte aparecen cárnicos, metalmecánica, alimentos industrializados y maquinaria.
Pero la condición común es un problema logístico estructural: “Uno de los desafíos más grandes que tienen es poder sacar la producción porque están lejos de los puertos. Los puertos brasileños están muy congestionados y eso implica demoras y costos adicionales”.
Esa limitación hace que la frontera argentina —y en particular los puertos del NEA— se conviertan en una alternativa económicamente viable para canalizar parte de esas exportaciones, que hoy salen con retrasos estructurales hacia el Atlántico.

Un mercado gigantesco a la espera: madera, manufacturas y acuerdos internacionales
En el tramo final de la entrevista, Schwarz amplió el análisis hacia los acuerdos comerciales en marcha: “No hablamos solo de agro. El pacto de Madrid habla de inserción internacional de todos los sectores”.
Mencionó tres procesos en curso:
-
Acuerdo EFTA (Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein).
-
Acuerdo Mercosur–Unión Europea (en revisión).
-
Acuerdo Mercosur–Estados Unidos, hoy en negociación.
Con un ejemplo concreto mostró el tamaño del mercado: “Solo Estados Unidos le compró a Brasil 4.000 millones de dólares en productos de madera y derivados”. Luego comparó: “Misiones exporta menos de 200 millones entre madera y pasta celulósica. No tenemos capacidad productiva para abastecer ese mercado”.
Ante la posibilidad de un acuerdo abierto con Estados Unidos, el economista fue contundente: “Si se libera el comercio, no hay una sola empresa en toda la región capaz de abastecer la demanda potencial. Eso implicaría inversión, nuevas líneas de producción, empleo y salarios altos ligados a mercados internacionales”.

Obstáculos que frenan la integración NEA–Brasil según Gerardo Alonso Schwarz
El jefe de Investigadores del IERAL NEA de Fundación Mediterránea, Gerardo Alonso Schwarz, advirtió que la región necesita superar cuatro obstáculos estructurales para poder capturar parte de los más de USD 3.000 millones anuales que exportan los municipios brasileños de la franja fronteriza. Aunque la oportunidad logística y comercial existe, el economista subrayó que hoy la infraestructura y la regulación están retrasadas respecto de lo que demanda el comercio internacional.
1. Conectividad vial insuficiente
Schwarz señaló que gran parte de las rutas del NEA no está preparada para un incremento significativo del tránsito internacional. La mayor circulación de camiones, indispensable para mover cargas desde y hacia los puertos de Misiones y Corrientes, exige mejoras inmediatas: banquinas seguras, pavimentos estabilizados, señalización y puntos de servicios.
“Tenemos problemas de conectividad, tenemos problemas en la ruta”, remarcó.
2. Puertos subutilizados o sin terminar
Aunque la región cuenta con cuatro puertos clave —Posadas, Santa Ana, Eldorado e Ituzaingó— solo uno está actualmente operativo. Para que el NEA pueda captar carga brasileña se necesitan inversiones en infraestructura, equipamiento y ampliación de servicios.
“Posadas funciona, pero el resto necesita inversiones para canalizar cargas a granel o en contenedores”.
3. Falta de cambios regulatorios para aprovechar la hidrovía
La posibilidad de recibir carga brasileña depende directamente de normativas que aún no se actualizan:
-
Régimen de cabotaje, que determina qué barcos pueden operar.
-
Concesión de la Hidrovía, que define reglas de tránsito, costos y habilitaciones.
-
Balizamiento y dragado, indispensables para garantizar seguridad y frecuencia.
Sin esas actualizaciones, la logística por el Paraná sigue limitada y encarecida.
4. El tren como proyecto detenido
Uno de los mayores obstáculos es el estado crítico del sistema ferroviario. Schwarz fue categórico:
“Gran parte del trayecto está prácticamente destruida. La inversión que se requiere es enorme”.
Según explicó, el tren bioceánico que conectaría Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Argentina —y que podría bajar hasta Misiones— está paralizado porque:
-
El Gobierno nacional no prevé inversiones en vías.
-
Las provincias no tienen capacidad financiera.
-
La empresa concesionaria tampoco tiene fondos.
-
No existen planes de recuperación ferroviaria anunciados.
5. Costos logísticos elevados para competir con Brasil
Las exportaciones del NEA siguen enfrentando costos altos debido a:
-
Frecuencias reducidas en barcazas.
-
Tiempos largos de navegación.
-
Falta de amortización del costo fijo en terminales portuarias.
-
Escaso volumen que permita economías de escala.
La entrada de carga brasileña podría corregir parte de estos problemas, pero requiere primero inversiones y regulaciones habilitantes.
6. Dependencia de acuerdos internacionales que el país aún no concreta
Schwarz recordó que para acceder a mercados gigantes como Estados Unidos, la Unión Europea o la EFTA, se necesita que el Estado Nacional firme acuerdos comerciales. Las provincias solo pueden apoyar o hacer lobby, pero no negociar.
Mientras esos acuerdos no avancen, el NEA sigue con acceso limitado a mercados que podrían multiplicar empleo e inversiones.



//



