La bajante del río Iguazú se profundizó durante las últimas semanas y el impacto ya se hace visible en las Cataratas del Iguazú, uno de los principales atractivos turísticos de Misiones. Actualmente, apenas 673 metros cúbicos por segundo se desploman por los 275 saltos del sistema, un volumen muy inferior al caudal normal, que suele ubicarse entre 1.500 y 1.800 m³/s.
Si bien la situación no afecta por el momento los circuitos turísticos del parque, sí modifica las condiciones de navegabilidad en el área. Debido a esta situación, la empresa Iguazú Jungle decidió suspender los paseos náuticos programados para este martes 10 de marzo, una de las actividades más populares para los visitantes que llegan a la maravilla natural.
La variación en el caudal de las Cataratas depende en gran medida de las operaciones de las represas ubicadas aguas arriba del río Iguazú. Este sistema de regulación hídrica influye directamente en la cantidad de agua que finalmente llega al salto de agua más emblemático de la región.
Más allá del impacto en el turismo, la bajante también genera preocupación por posibles consecuencias en el sistema de captación de agua cruda del río Iguazú. Este recurso es fundamental para el funcionamiento de la planta potabilizadora que abastece de agua potable a los distintos barrios de Puerto Iguazú.

Preocupación por posibles consecuencias de la bajante en las Cataratas
En las últimas horas, algunos vecinos ya comenzaron a reportar faltantes de agua y baja presión en la red, una situación que podría agravarse si el nivel del río continúa descendiendo en los próximos días.
De acuerdo con datos oficiales de la Prefectura Naval Argentina, la situación hidrométrica refleja el escenario de bajante en distintos puntos de la provincia. En el puerto de Comandante Andrésito, el río Iguazú registra una cota de 0,32 metros y en descenso, cuando la altura habitual ronda 1 metro.
En Puerto Iguazú, el registro actual marca 7,90 metros, también en descenso, frente a una marca normal cercana a 13 metros. Estos valores reflejan la magnitud de la disminución del nivel del agua en la región.
En paralelo, el río Paraná también presenta niveles por debajo de lo habitual. Actualmente registra una cota de 8,30 metros y se mantiene estacionario, lo que representa aproximadamente cinco metros menos que su nivel promedio histórico.
Especialistas advierten que la continuidad de esta bajante de los ríos en Misiones podría generar complicaciones en la provisión de agua en distintas localidades de la provincia, especialmente en aquellas que dependen directamente de estos cursos para el abastecimiento.
Mientras tanto, autoridades y organismos de control monitorean la evolución del nivel del río Iguazú y del río Paraná, atentos a posibles impactos en el turismo, el abastecimiento de agua potable y las actividades productivas de la región.
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