Después de una contracción del 16% en 2024, la canasta de consumo masivo en la Argentina comienza a mostrar signos de recuperación. En el primer semestre de 2025, el consumo creció un 1,2% en volumen, y las proyecciones apuntan a un crecimiento total del 3% para todo el año, según un informe reciente de la consultora NielsenIQ.
El estudio revela una reconfiguración profunda en las dinámicas de consumo y en el comportamiento del consumidor argentino, marcados por una búsqueda activa de valor, un mayor uso de promociones y el avance de canales alternativos de compra.
Durante el segundo trimestre de 2025, el interior del país fue el principal motor del crecimiento, con un 85% de las categorías en alza, muy por encima del 48% registrado en el GBA. Esta recuperación no es homogénea: las provincias muestran una mayor adaptación y dinamismo, mientras que el AMBA sigue más rezagado.
Las categorías que muestran mayor aceleración incluyen alimentos no básicos, bebidas sin alcohol, productos de limpieza para el hogar y la ropa, y artículos de cosmética. Sin embargo, NielsenIQ aclara que estas categorías todavía se encuentran entre un 35% y un 40% por debajo de los niveles de consumo de 2017.
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Supermercados, con mayor consumo por las promociones
Los supermercados comienzan a recuperarse, impulsados por un aumento en las promociones y un retorno de las primeras marcas. Hoy, casi el 30% de la facturación proviene de productos en promoción, que registran un crecimiento del 7% frente al año pasado. En contraste, las categorías sin promociones cayeron un 6%.
Las marcas propias ya representan el 14% de la facturación en supermercados, con una presencia del 76% en las categorías disponibles. Aunque su participación se estabilizó en 2025, siguen siendo clave para atraer a consumidores que priorizan el precio.
Los canales tradicionales —como almacenes, kioscos, perfumerías y farmacias— también muestran un crecimiento en volumen, impulsados por segundas marcas y un surtido optimizado para cuidar el gasto. Aquí, las categorías de limpieza y cosmética ganan terreno.
Por otro lado, el canal mayorista sigue siendo una opción atractiva para el consumidor final, manteniendo su relevancia en categorías clave, especialmente en productos de uso recurrente y precios competitivos.
El e-commerce se consolida como el canal de mayor crecimiento en 2025. Según NielsenIQ, esto responde a una búsqueda de agilidad, variedad y precios convenientes por parte del consumidor.

La directora de Customer Success de NIQ Argentina, Solana Álvarez Fourcade, explicó: "Las promociones se han convertido en un pilar para el canal moderno, mientras que el crecimiento del e-commerce y el rol de las marcas de bajo precio en los canales tradicionales están marcando la recuperación. Adaptarse a estas dinámicas es clave".
Además, el estudio indica que los autoservicios están perdiendo terreno, con más de 1.700 tiendas cerradas desde 2019 debido a su pérdida de competitividad en precios. En cambio, formatos como los mayoristas y el online siguen creciendo.
Un dato destacable es la recuperación de las categorías de heladera —como yogures y cremas de leche—, que habían sufrido en 2024 por los altos costos de mantenimiento. Dentro del rubro bebidas, ganan relevancia los productos de bajo precio, envases retornables y formatos medianos.
Con una inflación más estable, NielsenIQ concluye que la dinámica promocional será fundamental para el canal moderno, mientras que el canal tradicional necesitará un surtido eficiente y el mayorista continuará firme en categorías clave.



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