La reforma laboral que será tratada en el Senado el próximo 10 de febrero volvió a encender el debate sobre el futuro del empleo en la Argentina. En el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, el profesor Alejandro González Rossi, integrante del Departamento de Derecho Laboral de la Universidad Austral, realizó un análisis detallado de la iniciativa, con una mirada técnica que combinó reconocimientos a ciertos avances con fuertes cuestionamientos al rumbo general del proyecto.
“Vamos por lo bueno, porque no todo es malo tampoco. La normativa laboral tiene que actualizarse”, afirmó de entrada el especialista, al señalar que el contexto actual es radicalmente distinto al que dio origen a la Ley de Contrato de Trabajo. “El mundo ha cambiado mucho de 1970 a hoy. Cuando se sancionó la norma no había internet, no había e-commerce, no había biotecnología desarrollada. Lo que se hizo en los años 70 no estuvo mal hecho, pero fue pensado para esa época”, explicó.

Los puntos que considera positivos de la reforma
Entre los aspectos favorables, González Rossi destacó algunos cambios concretos que buscan ordenar prácticas laborales. “Hay cosas que están bien, que están cambiando para bien, por ejemplo el certificado de trabajo obligatorio para entregar las empresas. El financiamiento de la relación laboral no tenía mucho sentido y generaba costos”, señaló.
También mencionó avances en materia de derecho colectivo del trabajo, aun cuando aclaró que ese capítulo casi no fue modificado. “La asignación de determinada cantidad de horas para que los delegados gremiales realicen funciones nunca estuvo prevista en la norma y quedaba a negociación de cada empresa. Prever un mínimo soluciona consultas diarias”, sostuvo.
En la misma línea, valoró que se intenten fijar ciertos parámetros. “Hay límites un poco más claros en algunos montos tarifados. No digo que esté bien ni que esté mal, pero después veremos si eso genera más trabajo y mejor trabajo”, indicó.
“Son pequeños parches”, la crítica de fondo
Pese a esos reconocimientos, el profesor fue categórico al describir el núcleo del problema. “Esto son como pequeños parches. Lo más negativo es que nadie sabe bien quién hizo la norma”, advirtió. Y profundizó: “No ha habido una consulta en serio a especialistas de derecho laboral real. El mundo del derecho al trabajo es muy grande y ninguna de las personas que puede redactar un proyecto con profundidad fue consultada”.
Desde su perspectiva, el texto legal surge para “solucionar ciertas cosas que a alguien le parecen mal”, sin una mirada estructural del sistema laboral argentino.
Pagos digitales y una ley “dirigida”
Entre los puntos menos visibles, González Rossi alertó sobre la habilitación para pagar salarios a través de proveedores de servicios de pago. “Esto es básicamente una ley Mercado Pago. Está claramente dirigida a eso, porque no se entiende sino a qué”, expresó, y aclaró: “No digo que esté mal, pero está dirigida claramente a ese fin”.
Trabajo part time y horarios más flexibles
Uno de los ejes más cuestionados fue el impacto en la jornada laboral. “Cuando alguien trabaja part time, por ejemplo cuatro horas, se supone que está contratado para eso y la hora extra está prohibida. Ahora se permite la hora extra hasta ocho horas por día”, explicó.
Para el especialista, esto habilita una dinámica problemática. “Un empleador podría fijar el horario entre cuatro y ocho horas día por día. Está bien que el trabajador pueda aceptar o no, pero es una dinámica rara”, afirmó, al señalar que se busca adaptar el salario y las horas según los picos de actividad.

Un modelo que mira a Estados Unidos
González Rossi consideró que la reforma toma como referencia el modelo estadounidense. “El norte acá es Estados Unidos, no Canadá”, sostuvo. Y recordó: “Allá se puede despedir sin expresar causa y sin pagar nada. Creo que eso es lo que de alguna manera se pretende, sin decirlo, bajando indemnizaciones e intereses”.
Sin embargo, advirtió que no se traslada el sistema completo. “Para traer algo extranjero que funcione tenés que traer todo el sistema. En Estados Unidos hay pleno empleo y un fondo de desempleo que realmente funciona, no como el que quieren hacer acá”, comparó.
Sindicatos y un sistema que no cambia
Otro de los puntos centrales fue el rol sindical. “Los sindicatos son los únicos que casi no fueron tocados por esta reforma”, afirmó. Y aclaró que la cuota solidaria no es el problema central. “Todas las famosas cuotas solidarias fueron negociadas con empresas. El problema es el marco de negociación colectiva, y eso no se ataca”.
El especialista describió el sistema de representación como “unicato”: “Solo hay uno y representa a todos, se afilien o no. Es extraño representar a alguien que no quiere ser socio”, graficó.
Indemnizaciones, fondo de desempleo y más costos
Para González Rossi, el debate sobre indemnizaciones no es el eje central. “Que sean altas o bajas es una potestad del Congreso. Eso no es lo importante”, remarcó. También cuestionó el nuevo fondo de desempleo: “Es un costo del 3% que se suma al 8% anterior, con lo cual el empleador tendría un 11% más de costo laboral”.
Incluso señaló un efecto poco mencionado: “La mayor causal de desvinculación en Argentina no es el despido, es la renuncia. Y con estos fondos, la renuncia debería pagarse”.

Precarización e incertidumbre para los trabajadores
El diagnóstico final fue contundente. “No se ataca la precarización laboral en Argentina. Hoy despedir a un trabajador registrado o no registrado cuesta lo mismo”, advirtió, al señalar que eso desalienta la formalización.
Sobre el impacto futuro, fue claro: “Si al país le va bien, no va a ser por esta norma”. Y dejó un mensaje para quienes hoy tienen empleo formal: “Va a haber más incertidumbre, sobre todo en el horario de trabajo, con bancos de horas y dinámicas que afectan la vida diaria, los descansos y el equilibrio personal”.
“Esto amerita una mesa de debate mucho más grande que discutir si se paga más o menos una indemnización”, concluyó el profesor, al cerrar una exposición que dejó más preguntas que certezas sobre la reforma que se debatirá en el Senado.
El ajuste en ciencia empuja a investigadores y docentes a hacer Uber https://t.co/kBQoFJibDT pic.twitter.com/NMpymnT9Jx
— Radio Up 95.5 (@radioup955) December 18, 2025



//



