Jorge Romero, referente del Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL), calificó como “una farsa” la nueva propuesta oficial para modificar la grilla de valoración docente en Misiones.
“Esto fue una farsa. Te lo resumo en una sola palabra: una farsa, una chantada”, lanzó Romero, en diálogo con Radio Up. Cuestionó con dureza el contenido y la forma en que se impulsó el documento: “Apareció entre gallo y medianoche, justo cuando estábamos preparando un paro docente y sin tiempo real para su análisis. Son más de 33 páginas con cosas realmente lamentables”.
El dirigente denunció que la participación fue meramente simbólica. Las escuelas debían leer el texto y responder una encuesta con apenas tres opciones por ítem, sin posibilidad de realizar observaciones profundas. “Era como si fuera Gran Hermano”, ironizó. Y agregó: “Se elevaba el cuestionario a través del directivo, pero sin saber si se volverá a discutir. En experiencias anteriores eso nunca sucedió”.
https://soundcloud.com/radioup-671297760/jorge-romero“Se favorece al sindicalismo oficialista”

Una de las críticas más duras apunta a la sobrevaloración de cargos gremiales afines al oficialismo educativo, en detrimento de la carrera académica. “Tiene mayor valoración un miembro de la comisión directiva de un sindicato que un director de nivel primario o secundario. Incluso se otorga la misma puntuación a un presidente de mesa en una elección gremial que a un docente que trabaja todo el año en el aula. ¿Lo entiende? Es una verdadera ridiculez”, afirmó Romero.
Según sus datos, un miembro sindical que antes recibía 0,40 puntos ahora recibiría 2, un aumento del 400%. Mientras tanto, un directivo que antes obtenía 0,85 puntos apenas subiría a 1,70. “El ratio nos indica absoluta discrecionalidad para favorecer prácticas de favoritismo. Se rompe completamente la lógica entre formación y puntaje”, sentenció.
Además, cuestionó que se premie a docentes con cargos políticos: “No se puede medir con la misma vara a quienes sostienen la escuela pública todos los días frente a los alumnos que a quienes están en cargos por fuera del aula”.
Pérdida de jerarquía académica

Romero también criticó la reducción del valor de la formación universitaria de posgrado: “La diferencia entre un licenciado y un doctor era del 50%. Con esta nueva propuesta baja al 11%. Se desestima la actualización académica, lo cual es un claro retroceso”.
Señaló que estos cambios podrían desalentar la formación docente, ya que “el salario alimenticio del maestro también paga los posgrados. Y muchos de esos cursos siguen siendo arancelados”.
Sospechas de irregularidades y advertencias
Desde el FTEL preparan un documento para presentar al Consejo General de Educación. Pero Romero fue pesimista sobre su destino: “Esto va a avanzar así, como siempre. Nunca hay un proceso real de retroalimentación”.
También advirtió sobre el riesgo de caprichos e irregularidades en la transición entre la vieja y la nueva grilla, sobre todo para los docentes que recién se inician.
Por último, alertó que la discusión sobre la grilla sirve para encubrir la grave crisis salarial del sector: “Hemos perdido entre el 70 y el 80% del poder adquisitivo desde 2023. Un maestro con 10 años de antigüedad en Misiones tiene hoy el tercer peor salario del país. Estamos por debajo de provincias con muchísimos menos recursos como Formosa y Corrientes”.
Leé también: Docentes de Misiones en estado de alerta: reclaman convocatoria urgente a paritarias y pago de deudas a suplentes
El comunicado del FTEL
Desde el FTEL rechazamos categóricamente esta maniobra, que pretende hacer de lo necesario algo urgente para convalidar una propuesta prefabricada y vedar el debate de lo acuciante en este momento: recuperar poder adquisitivo del que es hoy el salario más bajo del país.
Mientras entramos al segundo semestre y se asoma (sin definiciones) la discusión salarial, el Gobierno y sus alfiles nos ponen en agenda el análisis de una nueva grilla de valoración docente. Así, entre gallos y medianoche, sin conocer en detalle la propuesta, sin haber participado de su construcción, en sesión maratónica, deberemos analizar 33 páginas de contenido delicado, para luego a través de una votación electrónica definir ciegamente el destino de nuestros legajos y nuestra carrera por largos años. ¿Qué vamos a votar, lo que otros ya decidieron por nosotros? ¿En serio creemos que se tendrán en cuenta los honestos aportes de los colegas, al igual que sucedió con el R.A.M. en Secundaria o el Diseño Curricular de Primaria?
A primera vista, sucede algo similar al 2015, cuando la propuesta de modificación del Estatuto encubría con espejos de colores un brutal ajuste sobre los trabajadores de la educación al modificar los puntos índices de cargos y horas.
La intencionalidad de las estructuras sindicales que son parte de la Mesa Intersindical de autoconsagrarse es vergonzosa. Ser miembro de una comisión directiva puntúa más que ser Director de Primera de Nivel Primario o Secundario. Así, por ejemplo, hoy un Director de Escuela de Primera que tiene como puntaje anual 0,75 y se pretende llevar a 1,60, por integrar comisión directiva de un sindicato de la Intersindical, se pasa de 0,40 a 2. En esa línea, es lo mismo incrementar puntaje por servicio docente que por delegado escolar (ambos 0,50). Amén de la pretensión de que sean solo los sindicatos con personería gremial los que tengan esta posibilidad -algo que ya expresa una discriminación manifiesta frente a todos los otros sindicatos que cuentan con inscripción gremial, cosa que alcanza para defender los intereses de los trabajadores según la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551 y convenios de la OIT- consagrar la figura sindical y sus distintos niveles como puntuables tiende a distorsionar el rol gremial, algo que debiera constituir una tarea altruista y desinteresada, y no como ocurre hoy que es una herramienta para encubrir irregularidades o cuidar la plaza.
Luego, hay una serie de puntos grises: desde cuándo se piensa poner en vigencia; qué sucederá con quienes están valorados bajo el Decreto 744/13 respecto a quienes ingresarán bajo esta nueva estructura, donde las valoraciones respecto a ítem Títulos Docentes han crecido considerablemente; la disminución de la proporcionalidad en algunos tramos formativos, que desestima, por ejemplo, la formación académica de posgrado; los topes de algunas instancias formativas que contrastan con otras (como la de integrar estructuras gremiales) que no los tienen; la competencia desleal con los que están "fuera del sistema" ante la inmensa cantidad de desocupados; entre otras.
Una deuda con los trabajadores es la ampliación y promoción de programas de formación continua, de carácter gratuito, y que garantice la formación efectiva en diversas temáticas. No como lobby empresarial, no como herramienta para homologar quién debe o no dar clases como se pretendió hace varios años, sino un auténtico resorte de crecimiento profesional y personal.
Algo tan sensible no puede tomarse a la ligera. Es una discusión que nos debemos, sin dudas, pero debe contar con la real y genuina participación de todos. No es un reality show para votar graciosamente en un formulario cuyo contenido se desconoce y el que será completado por los directivos (en gran parte -no todos por supuesto- pero desgraciadamente, acólitos del poder). Tampoco puede servir como cortina de humo para consolidar prácticas espurias.
Por todo ello, reafirmamos el llamado a paro para el 26 de junio, sumando a nuestros reclamos el rechazo a la discusión compulsiva, unilateral, predigitada y arbitraria de un nuevo régimen de valoración.
El Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones respaldó al INTA y pidió preservar su rol estratégico en el desarrollo productivo y territorial. https://t.co/bC60Y4XAqV
— RadioUp (@radioup955) June 30, 2025



//



