“Son varios los desafíos, sobre todo en las primeras infancias: la nutrición, el maltrato infantil… Estamos atravesando una situación bastante compleja, pero podemos sobrellevarla con los espacios de primera infancia y la contención a las familias desde la subsecretaría”, explicó Schapovaloff.
Violencia más allá de lo físico
La funcionaria remarcó que la violencia no se limita a lo físico: “Es que un niño esté siendo vulnerado en sus derechos: el derecho a jugar, a tener una buena alimentación, a un ambiente sano. Y cuando hablamos de un ambiente sano, no es solo en salud física, sino también en salud mental, en una casa ordenada y limpia”.
En los últimos dos años, la subsecretaría fortaleció estos espacios con un nuevo enfoque, buscando acompañar desde la base y frenar distintos tipos de violencia en las infancias.

Salud mental infantil: un problema poco visibilizado
Schapovaloff advirtió que se habla mucho de la salud mental de los adultos, pero poco de la de los niños. “Con la tecnología y las relaciones tóxicas entre chicos, se generan problemas que requieren atención. Hoy tienen acceso a todo y nuevas formas de vincularse que muchas veces no son sanas. No se trata de invadir, sino de cuidar y guiar”.
La subsecretaria ejemplificó que, en su caso, como madre, mantiene control sobre el celular de su hijo: “No es un control, es cuidado. Él sabe dónde está, con quién se junta… Y hay que observar, porque a ellos les pasan muchas cosas. Un adolescente vive cada mínima situación como un mundo”.
El bullying, añadió, adopta formas diversas: por no tener determinada marca de celular o zapatillas, por ser muy inteligente o por ser empático con un niño con autismo. “En ese caso, no solo agreden al niño con diagnóstico, sino también a su amigo o compañero”.
Un llamado a los padres: tiempo y escucha
“Es más fácil darles el teléfono más caro que sentarse a hablar. Pero hay que dedicarles tiempo y ver cómo está su salud mental. Si hace falta pegar un grito para que nos presten atención, hay que hacerlo. Los niños de hoy no son los que éramos nosotros; les pasan otras cosas y hay que saber acompañarlos para que crezcan como adultos sanos”, advirtió.

Observación temprana en la primera infancia
La subsecretaria señaló que desde los espacios de primera infancia —que trabajan con niños de 45 días a 4 años— se realizan observaciones continuas: “Si un bebé ayer estaba bien y hoy tiene una marca, llamamos a los padres para saber qué pasó. También pedimos que ellos revisen a sus hijos al llegar a casa. No es desconfianza hacia las cuidadoras, sino cuidado. Los bebés son sensibles y pueden marcarse fácilmente”.
Asimismo, subrayó que se atiende la higiene, la presentación y el estado general de los niños, y que en muchos casos las dificultades se deben a hábitos y costumbres familiares más que a descuido deliberado.
En los mayores de 4 años, la conducta es clave: “Si pega, empuja, no juega, se aísla, tiene sueño constante… son indicadores que nos llevan a pedir observación de la psicóloga o psicopedagoga, siempre con el conocimiento de los padres. Así podemos detectar y trabajar en equipo con la institución que corresponda”.

En este Día del Niño, Paula Schapovaloff enfatizó que la clave está en prestar atención, escuchar y acompañar. “La salud mental de los niños es fundamental para que el día de mañana tengamos adultos sanos, que sepan compartir en una relación y acompañar a sus propios hijos”.
En Misiones, las infancias atraviesan desafíos urgentes como la malnutrición, el maltrato —tanto físico como emocional—, la violencia y el bullying, problemáticas que se profundizan con el impacto de la tecnología y las relaciones tóxicas en adolescentes. La salud mental, aún poco visibilizada, requiere atención temprana, desde la observación de cambios físicos y conductuales en bebés hasta el acompañamiento integral de las familias.
Los espacios de infancias deben ser más que un lugar de cuidado: un ámbito de contención, educación y prevención. Para ello, padres y cuidadores necesitan involucrarse activamente, conversar, observar y acompañar los vínculos y hábitos de los niños. Solo así será posible garantizar que crezcan en entornos sanos, seguros y afectivos, y que el día de mañana sean adultos capaces de construir una sociedad más justa y empática.
Porque un solo día no alcanza… en Misiones celebramos el Mes de las Infancias en cada rincón de la provincia.
Ya compartimos momentos hermosos y seguimos con el mismo objetivo: mimar a nuestra gurisada, regalarles alegría y verlos reír junto a sus familias ✨.
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— Gobierno de Misiones (@gobmisiones) August 14, 2025
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