El proceso de reducción de personal en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) ya tiene nombres y apellidos. El pasado 30 de diciembre, un grupo de trabajadores fue notificado formalmente de su desvinculación mediante un procedimiento encabezado por un escribano, en el marco de la Resolución 152/25, que dispone el recorte de 21 puestos de trabajo, equivalente a cerca del 25% de la planta del organismo.
Las notificaciones fueron realizadas por el escribano Sarquis, quien se presentó en la sede del Instituto para comunicar la decisión administrativa a los empleados que se encontraban en funciones ese día. Según se informó, el resto de las personas incluidas en el recorte aún no fue notificado debido a que se encuentran de vacaciones o con licencia por enfermedad, aunque figuran en el Anexo 2 de la resolución.

Los trabajadores ya notificados
La nómina de empleados que ya recibieron la notificación de despido refleja un dato central del conflicto: la antigüedad promedio supera los 14 años, con casos que alcanzan más de dos décadas de servicio continuo en el organismo.
Los trabajadores notificados hasta el momento son:
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Darío Fernández – 10 años de antigüedad
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Gustavo Miño – 15 años
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Víctor Comparin – 18 años
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César López – 18 años
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Roberto Vargas – 20 años
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Matías Ramos – 10 años
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Roberto Brunet – 4 años
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Marcelo Cuevas – 15 años
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Sabine Netter – 22 años
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Mario Fusz – 20 años
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Rosario Rivero – 7 años
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Fabricio Flematti – 13 años
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Paula Hassan Lezcano – 8 años
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Luis Alvez – 20 años
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Pamela Vigo – 10 años
Este grupo constituye la primera tanda efectiva de desvinculaciones, en un proceso que todavía no concluyó y que mantiene en vilo al resto del personal.

Un ajuste con fuerte impacto humano
Más allá de los números, el listado pone en evidencia el impacto humano y técnico del recorte. Se trata de trabajadores con trayectoria sostenida dentro del Instituto, muchos de ellos con funciones estratégicas vinculadas a la atención al público, tareas administrativas, control, registros y asistencia al sector yerbatero.
En varios casos, los despedidos cuentan con entre 15 y 22 años de antigüedad, lo que implica no solo experiencia acumulada sino también un conocimiento profundo del funcionamiento del INYM y de la cadena productiva de la yerba mate, que involucra a miles de productores, secaderos, cooperativas y molinos.
El resto de los despidos y la Resolución 152/25
La Resolución 152/25 establece un total de 21 desvinculaciones. Sin embargo, hasta el momento solo se notificó a quienes se encontraban presentes el 30 de diciembre. El resto del personal afectado figura en el Anexo 2, pero aún no recibió comunicación formal.
Esta situación genera un escenario de incertidumbre prolongada, ya que los trabajadores que están de licencia médica o de vacaciones saben que se encuentran incluidos en el recorte, pero sin haber recibido aún la notificación oficial ni precisiones sobre plazos, liquidaciones o indemnizaciones.
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Un instituto en tensión
El inicio de los despidos profundizó el conflicto interno en el INYM, un organismo clave para la regulación y el equilibrio del mercado yerbatero. El recorte de personal se produce en un contexto de redefinición del rol del Instituto, debates sobre desregulación y cuestionamientos al alcance de sus funciones.
Mientras avanzan las notificaciones, los trabajadores y los gremios anticipan acciones administrativas y judiciales, poniendo el foco tanto en la legalidad del procedimiento como en el impacto que la reducción de personal puede tener sobre el funcionamiento del organismo y el acompañamiento al sector productivo.
La situación sigue abierta y, con la notificación pendiente del resto de los trabajadores incluidos en la resolución, el conflicto en el INYM promete seguir escalando en las próximas semanas.



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