El Concejo Deliberante de Puerto Piray aprobó por unanimidad la Emergencia Hídrica, Sanitaria y Educativa luego de que un prolongado corte del suministro de agua potable afectara durante nueve días a más del 60% de la población. La medida se adoptó en una sesión extraordinaria convocada el viernes ante una crisis que paralizó la actividad de comercios, establecimientos educativos y numerosos hogares de la localidad.
El concejal Horacio Fernández explicó que la situación comenzó tras la salida de servicio de la planta de tratamiento más antigua, una de las dos que abastecen a la comunidad. Señaló que el problema se agravó con el paso de los días y generó una creciente preocupación entre los vecinos. "La emergencia alcanzó a toda la comunidad porque nadie tenía información precisa sobre cuándo se iba a restablecer el servicio", sostuvo.
La falta de información profundizó el conflicto
Fernández indicó que el Concejo resolvió convocar a una sesión extraordinaria luego de solicitar informes al Departamento Ejecutivo que, según afirmó, no respondieron con la claridad necesaria. Esa situación motivó que vecinos y profesionales asistieran al recinto para exponer la gravedad del escenario y reclamar medidas urgentes.
El edil señaló que la incertidumbre terminó por agravar el malestar social. Explicó que las familias no podían planificar actividades cotidianas como almacenar agua o lavar ropa, mientras que escuelas y comercios comenzaron a suspender su funcionamiento porque la falta del servicio resultó insostenible.
La ordenanza otorgó herramientas para enfrentar la crisis
El concejal destacó que los tres ediles presentes aprobaron por unanimidad la ordenanza de emergencia para dotar al Ejecutivo de herramientas que permitan actuar con mayor rapidez. Aclaró que los cortes de agua suelen registrarse durante los meses de mayor calor, aunque habitualmente no superan dos o tres horas y nunca habían alcanzado la magnitud del episodio reciente.
Asimismo, afirmó que la principal falencia radicó en la ausencia de un plan de contingencia. "Los vecinos observaron un escenario de absoluta improvisación porque se reparaban equipos, volvían a romperse y no existía un sistema de respaldo para garantizar la continuidad del servicio", expresó.
Reclamos por la calidad del agua y medidas preventivas
Fernández también señaló que durante la crisis circularon versiones sobre la compra de una nueva bomba y una posible restitución del servicio, aunque remarcó que nunca hubo una comunicación oficial que brindara certezas a la comunidad. Esa falta de información, agregó, impulsó los reclamos para declarar la emergencia.
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El edil indicó además que los vecinos manifestaron preocupación por las condiciones sanitarias del sistema de abastecimiento, luego de que se detectaran barro y otros elementos en un tanque de almacenamiento. Explicó que una de las principales inquietudes planteadas durante la sesión fue conocer quién garantizará que el agua distribuida a partir de ahora cumpla con las condiciones de potabilidad establecidas por el Código Alimentario Argentino.



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