(Colaboración de Joaquin Macaya) En la habitual columna sobre discapacidad de los jueves, durante el programa "Arriba la radio" (Radio Up), Joaquin Macaya propuso reflexionar sobre temas que interpelan, generan conciencia y promueve a la reflexión. En la última emisión del año, el espacio abordó la relación entre la psicología social y la discapacidad, desde la óptica de Rossana Thomas, quien dialogó acerca de su profesión en relaciona a la temática central de este espacio.
El eje de la charla fue el rol de los vínculos —familiares, comunitarios e institucionales— como factor determinante en la inclusión de las personas con discapacidad. “La psicología social no trata personas, trata vínculos”, explicó Tomás, psicóloga social, farmacéutica y ex presidenta de la Federación de Colegios y Consejos Profesionales de Misiones (FECCOPROMI).

De la rehabilitación al modelo social de la discapacidad
Al inicio de la charla, Thomas subrayó el cambio de paradigma que atraviesa hoy el abordaje de la discapacidad. “Antes se pensaba que la persona debía rehabilitarse para poder insertarse en la sociedad. Hoy entendemos que es la sociedad la que debe reducir las barreras para permitir la participación plena”, sostuvo.
Desde esta mirada, la discriminación, el bullying, la falta de acceso al trabajo o a la educación no son problemas individuales, sino consecuencias de un entramado social que todavía excluye. En ese sentido, remarcó la importancia de intervenir de manera temprana desde los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), incorporando equipos de psicología social que trabajen en situaciones de violencia, exclusión y conflictos vinculares.
La familia como núcleo central —y también como desafío—
Uno de los momentos más profundos del diálogo estuvo atravesado por la experiencia personal de la invitada como madre de Lucas, una persona con discapacidad. Thomas relató sobre cómo su formación en psicología social, fue clave para revisar sus propias prácticas, prejuicios y sobreprotecciones.
“No siempre el problema está afuera. A veces el vínculo más dificultoso es dentro de la familia”, reconoció. La psicología social, explicó, interpela no solo desde la teoría sino desde la vivencia personal, obligando a revisar historias, mandatos culturales y modelos de crianza.
En ese proceso, destacó la necesidad de comprender que “acompañar no significa invadir ni anular la autonomía”. “No se trata de cambiar a la persona con discapacidad, sino de cambiarnos nosotros”, afirmó la profesional.

Aportes teóricos: Pichon-Rivière, Moffatt y los proyectos de vida
En el plano conceptual, la entrevista recuperó los aportes de Enrique Pichon-Rivière, considerado el padre de la psicología social en Argentina. Su enfoque pone en el centro a los vínculos, la historia personal y familiar, y la capacidad transformadora de los grupos.
También destacó la figura de Alfredo Moffatt, quien sostuvo que la salud psíquica está profundamente ligada a la posibilidad de tener proyectos de vida. “Los proyectos —de trabajo, autonomía y mejora personal— son los que nos mantienen activos y con deseo de vivir”, explicó Rossana, subrayando que este enfoque es aplicable tanto a personas con discapacidad como a cualquier persona en situación de crisis.
Resiliencia, empatía y redes de contención
En los momentos finales de la entrevista, se dialogó acerca de la resiliencia, entendida como la capacidad de sobreponerse a situaciones difíciles. “Si bien las personas con discapacidad suelen desarrollar esta aptitud de manera forzada” Thomas remarcó que nadie puede sostenerla en soledad.
“La resiliencia se construye con redes de apoyo: primero la familia y luego la sociedad”, afirmó. En ese punto, advirtió sobre las consecuencias del estrés, la violencia cotidiana y los problemas de salud mental que se profundizaron con la pandemia, afectando directamente la calidad de los vínculos.

Un llamado a pedir ayuda y a construir una sociedad más humana
Para concluir la charla la licenciada alentó a las familias a no abandonar la búsqueda, a pedir ayuda y a hablar de lo que duele. “Buscar acompañamiento psicológico no es un fracaso, es una herramienta para evitar que el malestar se agrave”, sostuvo, señalando además las limitaciones actuales del sistema público de salud y la necesidad de fortalecer políticas de acceso.
La columna cerró con una reflexión que sintetiza el espíritu del encuentro: “la inclusión no depende solo de leyes o discursos”, sostuvo, sino de decisiones cotidianas basadas en la empatía, la solidaridad y el compromiso social. “Si somos más felices con la actividadque realicemos , no dañamos a los demás. Desde ahí, empieza el verdadero cambio”, concluyó.



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