La recuperación de la industria argentina volvió a mostrar señales de desaceleración durante junio. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad manufacturera registró una caída acumulada del 0,7% en el primer semestre de 2026, mientras que en la comparación interanual de junio se mantuvo prácticamente estable, con una leve baja del 0,1% respecto del mismo mes del año pasado.
Sin embargo, al descontar los factores estacionales, el panorama resulta menos favorable: la producción industrial retrocedió 1,7% frente a mayo, eliminando la recuperación que se había observado desde febrero.
El informe también refleja un deterioro en la comparación trimestral. Durante el segundo trimestre, la actividad cayó 1,5% respecto del primero y acumuló cuatro trimestres consecutivos de retroceso interanual, lo que evidencia las dificultades que enfrenta el sector para consolidar una recuperación sostenida.
Una industria con desempeños muy dispares

El relevamiento de FIEL muestra un comportamiento heterogéneo entre las distintas ramas manufactureras.
El sector automotor volvió a ser el principal factor que explicó la caída de la actividad. La producción de vehículos registró un nuevo descenso, acompañado por una disminución en los envíos mayoristas a concesionarias, una baja en los patentamientos y menores exportaciones.
Según el informe, el leve repunte observado en las ventas mayoristas respondería principalmente a una recomposición de stocks dentro de la cadena comercial y no a una mejora genuina de la demanda. En paralelo, continúa creciendo la participación de los vehículos electrificados dentro del mercado argentino.
En contraste, la industria de alimentos y bebidas alcanzó un récord histórico para un mes de junio, impulsada por el crecimiento de la faena porcina y aviar, que compensó la menor producción vacuna, además del sostenido avance de la actividad lechera.
Petróleo y alimentos lideran el crecimiento
En el acumulado del primer semestre, la refinación de petróleo encabezó el desempeño industrial con un crecimiento del 9,4%, seguida por las industrias metálicas básicas, que avanzaron 5,5%, y por alimentos y bebidas, con un incremento del 2,7%.
En el extremo opuesto se ubicaron los sectores con mayores retrocesos. La industria automotriz acumuló una caída del 18,6%, seguida por minerales no metálicos (-3,6%), papel y celulosa (-2,3%) y cigarrillos (-5,2%).
Para FIEL, el buen desempeño de la refinación de petróleo fue clave para moderar la caída general de la producción manufacturera durante el semestre.

Menor inversión y consumo de bienes durables
El análisis por tipo de bienes también refleja un escenario desigual.
Los bienes de consumo no durable crecieron 1,8% y los bienes de uso intermedio avanzaron 1,1%, mientras que los segmentos vinculados a la inversión y al consumo de largo plazo mostraron un desempeño negativo.
Los bienes de capital acumularon una caída del 6,2%, en tanto que los bienes de consumo durable retrocedieron 8,1%, lo que evidencia una menor dinámica tanto en las decisiones de inversión empresarial como en las compras de mayor valor por parte de los consumidores.
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Los problemas energéticos también afectaron la actividad
El informe de FIEL advierte además que durante junio parte de la industria enfrentó dificultades vinculadas al abastecimiento de energía.
Las limitaciones en la infraestructura de transporte de gas provocaron interrupciones del suministro para algunas pequeñas y medianas empresas en distintas regiones del país. A esto se sumaron cambios regulatorios que obligaron a grandes usuarios industriales a adquirir gas directamente a comercializadores privados, afrontando costos más elevados asociados al Gas Natural Licuado (GNL).
Si bien el impacto sobre el nivel general de producción fue acotado, varias empresas optaron por reducir o interrumpir temporalmente su actividad para evitar esos mayores costos energéticos.
De cara a los próximos meses, FIEL considera que los indicadores recientes muestran un panorama menos alentador. La caída mensual registrada en junio eliminó las mejoras acumuladas desde febrero y el índice de difusión reveló que más del 60% de las ramas industriales redujo su producción respecto del mismo período del año anterior, reflejando una recuperación que pierde fuerza y continúa mostrando importantes diferencias entre sectores.
Industria y comercio siguen bajo presión: la débil demanda y la falta de crédito frenan la recuperaciónhttps://t.co/GJulKlPk4o pic.twitter.com/hl66ipriZi
— Radio Up (@radioupar) July 23, 2026



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