El director Ejecutivo de Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), Manuel Jaramillo, alertó que el proyecto nacional de presupuesto 2026 prevé apenas un 0,03% del total para la protección ambiental, mientras que se incrementan los incentivos a combustibles fósiles y la transformación de ecosistemas.
En diálogo con Arriba la Radio por Radio Up, advirtió que el proyecto aun no tomó estado parlamentario para conocer los detalles pero, innicialmente, “no es muy auspicioso” en materia ambiental. Según detalló, solo el 0,03% de los recursos se destinará a políticas ambientales, una cifra que contrasta con la magnitud de los problemas que enfrenta el país.
“Puedo asegurar, hemos hecho el cálculo, que va a dar un porcentaje mucho mayor para apoyar acciones que van contra la conservación del ambiente y eso es lo que nos preocupa realmente. O sea, hoy por hoy, ese presupuesto de lo que conocemos está más hacia el lado de no conservar que de conservar”, señaló.

La Ley de Bosques en retroceso
Uno de los puntos más críticos que subrayó Jaramillo es el financiamiento de la Ley de Bosques. De acuerdo al cálculo de la FVSA, en 2026 se asignará apenas el 3,57% de lo que corresponde por ley, el nivel más bajo desde su sanción.
“Todo el presupuesto de ambiente debería ser solo el presupuesto de los bosques. En cambio, casi un tercio de lo que se asigna a ambiente se concentra en este rubro, pero con cifras que son de los aportes más bajos desde que existe la ley”, cuestionó jaramillo.

Provincias más afectadas
El director Ejecutivo de Fundación Vida Silvestre explicó que el recorte golpea especialmente a las provincias con mayor superficie de bosques nativos y, a la vez, con mayores niveles de deforestación: Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta.
“Son territorios que concentran la mayor cantidad de bosques nativos y también los peores indicadores sociales. Ni la abundancia de bosques ni la expansión agroindustrial han permitido un desarrollo económico y social apropiado para la población”, remarcó.

Un debate político ideologizado
Jaramillo señaló que el tratamiento legislativo del presupuesto se anticipa complejo: “Este año, los procesos de discusión están muy teñidos por la política partidaria e ideológica más que por la razón, lo cual hace bastante difícil el trabajo”.
También apuntó contra la visión oficial: “Partimos de un momento complicado, con un gobierno que ideológicamente no cree en el cambio climático ni en el impacto ambiental. Incluso algunos de sus líderes proclaman que hay que destruir los recursos naturales directamente”.

El rol de los legisladores y la sociedad civil
Desde Fundación Vida Silvestre planean acercarse a diputados y senadores para recordarles que, tras aprobar presupuestos con escasos fondos, son los mismos gobernadores y ministros provinciales quienes luego reclaman recursos insuficientes.
“No vale quejarse después de la falta de fondos si no se levanta la mano ahora, cuando se discute el presupuesto”, advirtió.
Bonos verdes y carbono: una salida limitada
Consultado sobre la posibilidad de financiamiento internacional a través de bonos de carbono o pagos por resultados, Jaramillo reconoció avances, aunque con limitaciones:
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Misiones ya recibió transferencias por reducción de deforestación en años anteriores.
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La Nación firmó convenios con provincias para evitar la doble contabilidad del carbono.
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Sin embargo, la alta tasa de deforestación nacional —200.000 hectáreas por año, el 70% en zonas donde está prohibida— desalienta inversiones.
Además, cuestionó el origen de esos fondos: “Los principales interesados en pagar por carbono son empresas que quieren seguir emitiendo. Es lo que se conoce como créditos de baja integridad, criticados a nivel global porque permiten seguir dañando”.

Naturaleza como base del desarrollo
El titular de Vida Silvestre cerró con un recordatorio clave: “No puede haber producción agrícola sin naturaleza, sin polinizadores, suelos y un clima estable. Tampoco puede haber desarrollo industrial sin materias primas. La extracción ilimitada de recursos no renovables solo lleva al empobrecimiento”.
Con este diagnóstico, Jaramillo insistió en la necesidad de que el Congreso revise las partidas del presupuesto 2026 y garantice un financiamiento acorde a la magnitud del desafío ambiental y social que enfrenta el país.
Te dejamos la entrevista completa con Manuel Jaramillo:



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