La ciudad de Posadas enfrenta una problemática creciente relacionada con la construcción y ampliación de edificios fuera de las normativas vigentes. Según estimaciones oficiales, hay alrededor de 500 edificios irregulares en la capital misionera, muchos de los cuales se caracterizan por haber construido más pisos de los permitidos. Estas construcciones afectan principalmente a unidades residenciales y comerciales ubicadas en áreas de alta demanda como el microcentro y la costanera, lo que las convierte en un foco de atención para las autoridades locales.

En diálogo con Radio Up, el Ingeniero Marcelo Mazur, secretario de Planificación Estratégica y Territorial de Posadas, detalló que la Ordenanza 304, vigente desde 2023, busca regularizar estas obras mediante el pago de un canon. A través de este mecanismo, los propietarios e inversores pueden acceder a la titularización de sus propiedades y regularizar su situación ante la municipalidad. Sin embargo, Mazur reconoció que el margen de adhesión es bajo, con apenas un 10% de los edificios irregulares que han ingresado al proceso de regularización.
“La ordenanza 304 regula todas aquellas obras construidas por fuera de la normativa, ya sea por excesiva altura, dimensiones mínimas inadecuadas o problemas con la superficie construida”, señaló Mazur, al tiempo que explicó que la medida permite que los desarrolladores regularicen los planos de construcción y, de esta manera, obtengan la propiedad horizontal para sus inmuebles.
Aunque el porcentaje de edificios que se han sumado al régimen de regularización es bajo, las autoridades esperan un aumento con la prórroga hasta junio de 2025. Mazur destacó que “el objetivo es garantizar que aquellos que han comprado unidades dentro de estos edificios, ya sean departamentos, locales comerciales o cocheras, obtengan el título correspondiente”.
En cuanto a las irregularidades detectadas, la principal se refiere a la construcción de pisos adicionales a los permitidos. “La mayor parte de las irregularidades tiene que ver con el exceso de altura en los edificios. Un proyecto inicialmente aprobado para cinco pisos a menudo se ha convertido en uno de ocho o más. Esto, por supuesto, requiere una nueva revisión estructural”, explicó Mazur.
De los 500 edificios irregulares detectados, se estima que hay unas 5.000 unidades habitacionales que actualmente se encuentran en situación irregular. La gran mayoría de estos edificios se encuentran en las zonas de alta demanda de la ciudad, como el microcentro y la costanera, lo que ha incrementado la preocupación de las autoridades sobre los riesgos asociados.
“Estas áreas tienen una infraestructura más desarrollada, lo que las hace atractivas para los desarrolladores. Es ahí donde se encuentran la mayor parte de estos edificios con irregularidades, lo que complica aún más la regularización debido a la alta demanda”, añadió Mazur.
El proceso de regularización no es sencillo. Además de pagar el canon correspondiente, los desarrolladores deben presentar planos actualizados de las construcciones, que luego son revisados por la municipalidad para asegurar que cumplan con los estándares de seguridad estructural, servicios e instalaciones. Este proceso, que involucra inspecciones técnicas y ajustes a los planos, puede tardar varios meses.
Mazur también hizo hincapié en la importancia de que los propietarios de unidades dentro de estos edificios irregulares se acerquen a la municipalidad para informarse sobre el estado de sus expedientes. “Muchos desarrolladores dicen que el trámite está detenido, pero la verdad es que la mayoría de los casos necesitan una revisión técnica y legal para poder avanzar”, explicó el secretario de Planificación.
En cuanto a los desarrolladores, Mazur señaló que los emprendimientos irregulares han sido realizados tanto por empresas privadas como por fideicomisos y proyectos inmobiliarios independientes. La diversidad de actores involucrados hace que el proceso de regularización sea aún más complejo.
“Es importante que los propietarios de estas unidades se acerquen a la municipalidad y consulten sobre el estado de sus trámites. Nosotros estamos dispuestos a brindarles toda la información necesaria para regularizar sus propiedades y evitar futuros problemas legales”, concluyó Mazur.
Este proceso de regularización sigue siendo un desafío para la ciudad, pero las autoridades confían en que con mayor difusión y compromiso de los desarrolladores e inversores, se podrá alcanzar una mayor adhesión al régimen y mejorar la seguridad jurídica de miles de propiedades en Posadas.
Leé más: Repunte en el mercado inmobiliario misionero: “Todos los días tenemos consultas”
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/marcelo-mazur


//




