El inicio de clases en las universidades públicas de Argentina estará marcado por una semana de protestas. Desde este lunes 16 de marzo, gremios docentes y no docentes realizarán paros y otras medidas de fuerza en distintos centros de estudios y colegios preuniversitarios del país.
La convocatoria surge del Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que reúne a las principales federaciones del sector. Las organizaciones cuestionan la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y exigen la convocatoria urgente a paritarias para recomponer los salarios.
En algunas universidades el paro se extenderá durante toda la semana, mientras que en otras se llevarán adelante movilizaciones, asambleas y actividades de visibilización del conflicto. El reclamo forma parte de una disputa que se mantiene desde 2024 y que involucra a más de dos millones de estudiantes del sistema universitario público.

Los gremios sostienen que en los últimos dos años los salarios del sector sufrieron una fuerte pérdida frente a la inflación y señalan que el presupuesto destinado a la educación superior registró una caída en términos reales. También advierten que los sueldos representan cerca del 90% del presupuesto universitario, por lo que la falta de actualización impacta directamente en el funcionamiento de las instituciones.
La Ley de Financiamiento Universitario establece la recomposición salarial para docentes y no docentes, la actualización de becas estudiantiles y partidas para gastos de funcionamiento, hospitales universitarios, ciencia y técnica. Además, fija la convocatoria periódica a paritarias con mecanismos de actualización.
El Gobierno nacional propuso un proyecto alternativo que plantea modificaciones en el esquema salarial y en algunos puntos del financiamiento. Mientras la ley vigente plantea una recomposición mayor para recuperar el poder adquisitivo perdido, la iniciativa oficial propone aumentos menores distribuidos en varias cuotas durante el año.

Desde las universidades también se advierte sobre el impacto de la crisis presupuestaria en el sistema. Entre las principales preocupaciones aparecen el aumento del pluriempleo docente, la salida de profesionales hacia otros sectores o al exterior y las dificultades para sostener equipos académicos y proyectos de investigación.
Ante este escenario, sindicatos, autoridades universitarias y organizaciones estudiantiles mantienen reuniones para coordinar acciones. No se descarta que durante las próximas semanas se convoque a una nueva movilización nacional en defensa de la universidad pública.
El conflicto universitario vuelve así a ocupar un lugar central en la agenda educativa del país, en un contexto marcado por tensiones presupuestarias y reclamos por el financiamiento del sistema de educación superior.



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