Los salarios registrados volvieron a perder frente a la inflación durante el mes de octubre, profundizando un escenario de deterioro del poder adquisitivo que, si bien muestra algunas mejoras parciales en el acumulado del año, todavía no logra revertir las pérdidas heredadas de 2023. Así lo señala un informe elaborado por el economista Nadin Argañaraz, que analiza la evolución de los ingresos laborales formales en el sector privado y público.
De acuerdo con los datos, en octubre los salarios privados registrados crecieron un 2,1% nominal, mientras que la inflación mensual se ubicó en el 2,3%. Esto implicó una caída real del salario en ese mes. Una situación similar se observó en el sector público, donde los ingresos aumentaron un 1,9% nominal, también por debajo del nivel general de precios.
Dentro del sector público, el comportamiento fue dispar: los salarios nacionales registraron un incremento de apenas 1,2%, mientras que los provinciales mostraron una suba del 2,1%. En ambos casos, el resultado fue una pérdida frente a la inflación mensual, con mayor impacto en los trabajadores dependientes del Estado nacional.

Evolución interanual: leves mejoras y nuevas caídas
Si se observa la comparación interanual, el panorama continúa siendo heterogéneo. En los últimos doce meses, la inflación acumulada fue del 31,3%. Al medir la variación real de los salarios en ese mismo período, el informe muestra una leve suba del sector público del 0,4%, mientras que los salarios privados registrados registraron una caída real del 0,6%.
Este dato refleja que, pese a algunos ajustes salariales, el sector privado formal aún no logra recomponer plenamente el poder de compra frente a la inflación interanual, mientras que el sector público apenas logra mantenerse en terreno positivo, con un margen muy acotado.

Diez meses de 2025: recuperación parcial, pero lejos de 2023
El análisis también pone el foco en la evolución real de los salarios durante los primeros diez meses de 2025. En este período, los salarios del sector público acumulan una suba real del 5,0%, mientras que los salarios privados registrados muestran un incremento real del 6,2%.
Sin embargo, cuando la comparación se realiza contra los niveles de 2023, la recuperación resulta claramente insuficiente. En términos reales, los salarios públicos todavía se encuentran un 18,8% por debajo de los valores de 2023, mientras que los salarios privados registrados están un 2,7% por debajo de aquel nivel.
Esto evidencia que la recomposición salarial ha sido desigual y que el sector público es el que más dificultades presenta para recuperar el terreno perdido, especialmente en el ámbito nacional.

Comparación con noviembre de 2023: fuerte rezago del sector público
Otro de los puntos destacados del informe de Argañaraz es la comparación directa con noviembre de 2023, momento previo al cambio de gobierno. Desde entonces, los salarios privados registrados se encuentran un 0,9% por debajo en términos reales, lo que marca una situación de estancamiento con leve deterioro.
En el caso del sector público, la caída es considerablemente más profunda: los salarios reales están un 14,4% por debajo del nivel de noviembre de 2023. Al interior del sector, la diferencia vuelve a ser marcada. Los salarios nacionales muestran una caída real del 33,3%, mientras que los provinciales registran una baja del 5,5%.
Este desfasaje expone el impacto de las políticas de ajuste fiscal sobre los ingresos del sector público nacional, que no ha logrado acompañar el ritmo inflacionario ni recuperar poder adquisitivo frente a los precios.
Proyecciones para el cierre del año
El informe también plantea un escenario proyectado en caso de que los niveles reales actuales se mantengan durante el resto del año. Bajo este supuesto, los salarios privados registrados podrían cerrar el año con un crecimiento real anual del 4,9%.
En el sector público, el crecimiento real anual estimado sería del 4,2%. No obstante, esta cifra esconde fuertes diferencias internas: mientras que los salarios provinciales podrían finalizar el año con una suba real del 8,8%, los salarios nacionales terminarían con una caída real del 9,4%.
Estas proyecciones refuerzan la idea de una recuperación salarial incompleta y segmentada, donde el sector privado formal muestra mejores perspectivas relativas, aunque todavía sin alcanzar los niveles previos, y el sector público nacional continúa siendo el más rezagado.

Un escenario de recomposición limitada
En síntesis, el análisis de Nadin Argañaraz muestra que octubre volvió a ser un mes negativo para los salarios registrados en términos reales, al crecer por debajo de la inflación. Si bien el acumulado de 2025 exhibe cierta recuperación, el poder adquisitivo sigue lejos de los niveles de 2023, con un impacto particularmente severo sobre los trabajadores del sector público nacional.
La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la recuperación real logra consolidarse o si la inflación vuelve a erosionar los ingresos formales, en un contexto económico que continúa siendo desafiante para los hogares argentinos.



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