La Fundación Ñande Gurises, con sede en Posadas, desarrolla desde hace casi dos décadas un trabajo integral destinado a niños, adolescentes y jóvenes con trastornos neuromotores y dificultades en la comunicación. A través de un abordaje interdisciplinario, la institución busca promover la inclusión, el acceso a la educación y el desarrollo de herramientas que permitan a cada persona potenciar sus capacidades.
Durante la columna semanal sobre temas de Discapacidad, emitida por Radio Up en el programa “Arriba la radio” se hicieron presentes las licenciadas en Fonoaudiología Vanina Ruíz y Gabriela Contreras donde explicaron la labor que realiza la fundación, los desafíos que enfrentan las familias y la importancia de generar una sociedad más accesible para todos.
Una institución especializada en neurodesarrollo y comunicación
La Fundación Ñande Gurises funciona en Posadas y cuenta con un Centro Educativo Terapéutico destinado a personas de entre 6 y 24 años con trastornos neuromotores. Además, dispone de consultorios donde trabajan profesionales de distintas disciplinas, entre ellas fonoaudiología, psicopedagogía y terapia ocupacional.
Según explicaron las especialistas, la institución atiende principalmente a niños, adolescentes y jóvenes con dificultades en la comunicación, una problemática que puede estar asociada a diversos diagnósticos y que requiere intervenciones específicas según cada caso.
El trabajo se desarrolla de manera interdisciplinaria, permitiendo que cada profesional aporte herramientas desde su área para favorecer el desarrollo integral de los pacientes.

El origen de un proyecto con 18 años de trayectoria
Las profesionales señalaron que la fundación nació a partir de la necesidad de brindar respuestas a niños con trastornos motores que encontraban obstáculos para acceder y permanecer en el sistema educativo.
En sus comienzos, observaron que muchos niños con diagnósticos vinculados a la parálisis cerebral enfrentaban dificultades para integrarse a los espacios escolares tradicionales debido a la falta de recursos adecuados para la comunicación y el aprendizaje.
Ante esta realidad, comenzaron a implementar estrategias relacionadas con la tecnología asistiva, el posicionamiento corporal, la adaptación de materiales escolares y sistemas alternativos de comunicación.
El objetivo fue generar condiciones que permitieran a los estudiantes desarrollar trayectorias educativas exitosas y que sus capacidades fueran reconocidas más allá de las limitaciones físicas que pudieran presentar.
Cambiar la mirada sobre la discapacidad
Uno de los ejes centrales del trabajo de Ñande Gurises consiste en promover una perspectiva centrada en las capacidades de las personas.
Las profesionales remarcaron que históricamente la sociedad ha puesto el foco en aquello que una persona no puede hacer, dejando de lado sus fortalezas y potencialidades.
En este sentido, sostuvieron que es fundamental avanzar hacia una mirada que reconozca las habilidades de cada individuo y que genere los apoyos necesarios para que pueda desarrollarlas en igualdad de condiciones.
Como parte de este proceso de sensibilización, la institución participa activamente cada año en actividades vinculadas al Día Mundial de la Parálisis Cerebral, que se conmemora el 6 de octubre, con el propósito de visibilizar las necesidades y derechos de las personas que conviven con esta condición.
Cuándo consultar a un fonoaudiólogo
Durante la entrevista, las especialistas abordaron una de las inquietudes más frecuentes entre las familias: el desarrollo del lenguaje en los niños.
Explicaron que existen determinadas alteraciones lingüísticas y retrasos en el desarrollo del lenguaje que suelen presentarse con mayor frecuencia en varones debido a factores neurobiológicos.
Indicaron que uno de los parámetros de referencia utilizados en la práctica profesional es que, alrededor de los dos años de edad, un niño debería contar con un vocabulario aproximado de al menos 50 palabras.
Cuando esto no ocurre, recomiendan realizar una consulta con profesionales especializados para evaluar la situación y determinar si existe alguna dificultad que requiera intervención.
Asimismo, advirtieron sobre la importancia de no minimizar las señales de alerta ni esperar de manera indefinida que el desarrollo ocurra espontáneamente, especialmente cuando la preocupación surge desde la familia o desde el ámbito educativo.
La detección temprana, una herramienta clave
Las fonoaudiólogas destacaron que cada vez son más los pediatras que incorporan evaluaciones vinculadas al neurodesarrollo, lo que permite detectar tempranamente posibles dificultades.
Sin embargo, señalaron que en muchos casos son las familias o los docentes quienes primero advierten diferencias en el desarrollo comunicativo de los niños.
Las comparaciones con hermanos mayores, la observación cotidiana de los padres y las alertas surgidas en jardines de infantes suelen ser factores determinantes para iniciar una consulta profesional.
Según explicaron, la detección precoz permite implementar estrategias de intervención oportunas y mejorar significativamente las posibilidades de desarrollo.

El rol fundamental de las familias
Las profesionales subrayaron que el trabajo terapéutico no se limita al consultorio y que la participación de las familias resulta indispensable para alcanzar resultados positivos.
En los casos de niños pequeños, gran parte de la intervención se orienta a brindar herramientas y orientaciones a padres y cuidadores para que puedan estimular la comunicación en los entornos cotidianos.
El seguimiento periódico permite evaluar la evolución de cada caso y ajustar las estrategias cuando es necesario.
Además, señalaron que los avances suelen reflejarse rápidamente en la vida diaria, cuando los niños logran hacerse entender con mayor claridad o desarrollan nuevas formas de interacción con su entorno.
Pantallas y desarrollo del lenguaje: una preocupación creciente
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el impacto de la exposición temprana a dispositivos electrónicos en el desarrollo infantil.
Las especialistas manifestaron preocupación por el incremento del tiempo que los niños pasan frente a pantallas y recordaron que las recomendaciones internacionales desaconsejan la exposición antes de los dos años de edad.
Explicaron que durante los primeros años de vida se construyen las bases de la comunicación a través de la interacción con otras personas, el intercambio de miradas, los gestos, el señalamiento y la participación en actividades compartidas.
La utilización excesiva de pantallas, sostuvieron, limita estas experiencias y dificulta la adquisición de habilidades comunicativas fundamentales.
También alertaron sobre las consecuencias que la sobreestimulación audiovisual puede generar en el funcionamiento cerebral, afectando aspectos como la atención, el descanso y la regulación emocional.
Comunicación e inclusión: un derecho para todos
Las profesionales destacaron que actualmente el enfoque de trabajo ya no se centra únicamente en adaptar a las personas a determinados entornos, sino en transformar los contextos para que resulten accesibles para todos.
En este sentido, plantearon la necesidad de avanzar hacia modelos de diseño universal que permitan la participación plena de todas las personas, independientemente de sus características o condiciones.
Como ejemplo, señalaron que una rampa beneficia tanto a una persona usuaria de silla de ruedas como a un adulto mayor o a una familia con cochecito para bebés.
Del mismo modo, sostuvieron que las estrategias visuales y los apoyos comunicativos implementados en las escuelas no solo favorecen a estudiantes con dificultades específicas, sino que enriquecen los procesos de aprendizaje de todo el grupo.
Trabajo en red y formación profesional
Desde Ñande Gurises remarcaron además la importancia de articular acciones con universidades, instituciones educativas y organizaciones sociales para ampliar el alcance de los conocimientos vinculados a la tecnología asistiva, la comunicación aumentativa y alternativa y la accesibilidad.
Consideraron que la formación continua de profesionales y la difusión de estas herramientas resultan fundamentales para construir una sociedad más inclusiva y respetuosa de la diversidad.
Asimismo, valoraron el crecimiento de la carrera de Fonoaudiología en Posadas, lo que permitió incrementar la cantidad de profesionales disponibles para responder a una demanda que continúa en aumento.
Una invitación a construir comunidad
Tras casi 18 años de trabajo, las integrantes de la Fundación Ñande Gurises coincidieron en que el principal desafío sigue siendo promover una mirada social más amplia sobre la discapacidad, la comunicación y los derechos de las personas.
Desde la institución sostienen que la inclusión debe ir acompañada de valores como la empatía, el respeto y el compromiso colectivo, entendiendo que la construcción de una sociedad más accesible es una responsabilidad compartida.
Para las profesionales, garantizar el derecho a comunicarse, aprender y participar plenamente en la comunidad constituye un objetivo que trasciende el ámbito terapéutico y se convierte en una tarea de toda la sociedad.
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