La música argentina tiene una presencia sostenida en Inglaterra, aunque no todos los artistas logran atravesar la barrera del idioma y convocar a un público mayoritariamente británico. Según el productor y promotor Sergio Schuchinsky, radicado en Londres desde hace 24 años, hay un nombre que se destaca claramente por encima del resto: Gustavo Santaolalla.
En una entrevista con el programa Arriba la radio, por Radio Up, Schuchinsky explicó que los conciertos del compositor y productor argentino suelen agotar entradas y atraen a una audiencia que no se limita a la comunidad latina. “Lo que más se puede considerar como World Music, donde la mayoría de los asistentes son británicos, es Gustavo Santaolalla”.
La respuesta sorprendió porque, al pensar en artistas argentinos de proyección internacional, suelen aparecer primero nombres vinculados con el rock nacional, como Gustavo Cerati, Soda Stereo, Charly García o Fito Páez. Sin embargo, la experiencia del productor en el circuito londinense muestra otra realidad. “Los conciertos de Gustavo Santaolalla siempre se venden, son sold out”.

Por qué Gustavo Santaolalla logra llegar al público inglés
Schuchinsky consideró que uno de los factores decisivos es el tipo de obra que desarrolló Santaolalla durante su carrera. Su música instrumental, su trabajo para películas y su reconocimiento como compositor le permitieron ingresar en un circuito internacional más amplio. “Son espectaculares por la música que hace él, música de película. Atrae muchísimo y está dentro de lo que se considera World Music”.
El concepto de World Music reúne propuestas de diferentes culturas que logran circular por fuera de sus países de origen y que no dependen exclusivamente del idioma. En ese espacio, Santaolalla consiguió construir una identidad reconocible para el público británico.
A diferencia de otros artistas argentinos, cuyas letras y referencias culturales están directamente ligadas al español rioplatense, la producción de Santaolalla puede ser comprendida y disfrutada por audiencias de distintas nacionalidades.
El rock argentino convoca principalmente al público latino
Schuchinsky aclaró que el rock, el pop y la cumbia argentina también tienen presencia en Inglaterra, pero su público está compuesto mayoritariamente por argentinos y latinoamericanos. “Nosotros tenemos nuestro rock, nuestro pop y nuestra cumbia, pero el target es más el público de habla hispana”.
Eso no significa que los británicos no asistan a los recitales. El productor explicó que siempre existe un porcentaje de público local, aunque suele ser reducido. “Siempre vas a tener público local porque va el novio de una argentina, el esposo o el amigo que lleva a otro amigo. Pero el porcentaje de británicos es mínimo”.
El idioma, la identificación cultural y el vínculo emocional con las canciones continúan siendo factores determinantes en la convocatoria.
Para un argentino que vive fuera del país, asistir a un recital de una banda nacional representa mucho más que escuchar música. Es una forma de reencontrarse con códigos, recuerdos y expresiones compartidas.

Los Auténticos Decadentes y un público casi completamente latino
Entre los espectáculos más recientes organizados por Schuchinsky se encuentra la presentación de Los Auténticos Decadentes por el aniversario del disco Mi vida loca.
Según relató, el concierto tuvo una gran respuesta, aunque la composición del público confirmó que la banda mantiene su principal llegada dentro de la comunidad hispanohablante. “El show fue espectacular y el público era, te diría, 99% latino”.
El caso refleja la enorme popularidad que pueden alcanzar las bandas argentinas en Londres sin necesariamente conquistar al público británico masivo.
En una ciudad cosmopolita, con comunidades latinoamericanas numerosas y una agenda cultural permanente, estos recitales consiguen reunir a argentinos, uruguayos, chilenos, paraguayos, colombianos, peruanos y venezolanos.

La noche en la que Gustavo Cerati llegó a Londres
Schuchinsky recordó especialmente el primer recital que produjo en Inglaterra. Fue el 12 de octubre de 2006 y tuvo como protagonista a Gustavo Cerati. “Mi primer show, el primero de todos, fue el de Gustavo Cerati. Ese quedó para la historia”.
La presentación tuvo un valor especial no solo por la figura del exlíder de Soda Stereo, sino también por las condiciones en las que debió organizarse.
En 2006, las redes sociales todavía no tenían el alcance actual y WhatsApp no existía como herramienta masiva de comunicación. La promoción de los espectáculos dependía de métodos tradicionales. “Había que imprimir pósteres, repartir volantes y pagar avisos chiquitos en revistas que valían una fortuna”.
Pese a esas dificultades, el recital logró una respuesta destacada y quedó como uno de los momentos más importantes de su trayectoria. “Fue un show increíble”.
Para el productor, aquel espectáculo representó el comienzo de un camino que luego lo llevó a trabajar con una extensa lista de músicos y bandas argentinas.
La Renga y una devoción que sorprendió a Londres
Otro de los recitales que más impactó a Schuchinsky fue el de La Renga. En ese caso, la sorpresa no estuvo solamente en la convocatoria, sino en la movilización de fanáticos desde distintos puntos del mundo. “Viajó gente de toda Europa, de Argentina, de Chile y de Centroamérica pura y exclusivamente para ver a La Renga en Londres”.
El productor aseguró que ese nivel de fidelidad no es habitual, incluso dentro del circuito internacional.
Los seguidores llegaron con banderas y ocuparon los alrededores del teatro. Frente al lugar había una iglesia con una plaza cercada, y los fanáticos utilizaron las rejas para desplegar sus insignias. “Colgaron cientos de banderas de La Renga alrededor de toda la reja de la iglesia”.
La escena llamó la atención de medios locales, que se acercaron para registrar un fenómeno poco frecuente en Londres. “Vinieron de un montón de medios para sacar fotos porque es algo que no se ve todos los días”.
Schuchinsky comparó esa pasión con la relación que mantienen los seguidores británicos con sus propias bandas. “Podés ser fanático de Oasis o de Coldplay, pero no vas a ver esa devoción a ese nivel. Es como una religión”.

Inglaterra, una potencia musical difícil de definir
El productor también analizó qué tipo de música predomina actualmente en Inglaterra. Su respuesta fue que resulta imposible elegir un solo género porque el Reino Unido es una de las principales usinas musicales del mundo. “Inglaterra es prácticamente la cuna de la música”.
Recordó que una gran parte de los artistas que se escuchan en las radios argentinas son británicos, tanto en el rock como en el pop y la electrónica. “Si mirás la programación de las radios en Argentina, la mayoría de las bandas y artistas que se escuchan son británicos”.
El Reino Unido produjo a lo largo de su historia grupos y solistas que transformaron la industria musical global. Esa tradición continúa con una oferta permanente de recitales, festivales y giras internacionales. “Hay muchísimos shows y artistas supermegafamosos. Hay conciertos constantemente y gente que viaja desde toda Europa para verlos”.
En ese contexto, Londres se convirtió en una de las plazas más competitivas para cualquier artista extranjero.
Oasis y la conexión entre música y fútbol
La entrevista también permitió unir dos pasiones inglesas: la música y el fútbol. Schuchinsky contó que la hinchada de Inglaterra adoptó una canción de Oasis para acompañar a su selección. “La hinchada inglesa eligió ‘Wonderwall’ como tema para alentar a la selección”.
Según relató, en cada partido se escucha al público cantar la canción de la banda de Manchester, una de las más populares de la historia reciente del Reino Unido.
El fenómeno muestra cómo determinadas canciones dejan de pertenecer exclusivamente al ámbito musical y pasan a convertirse en símbolos colectivos.
Bad Bunny y el dominio de la música urbana
Al analizar qué artistas latinos logran mayor impacto internacional en Inglaterra, Schuchinsky mencionó a Bad Bunny.
Aunque reconoció que no es un estilo que disfrute personalmente, admitió que la convocatoria del artista puertorriqueño es indiscutible. “Los que dominan, lamentablemente para mi gusto, son artistas como Bad Bunny”.
La aclaración estuvo vinculada exclusivamente con su preferencia musical. “No quiere decir que sea malo. Particularmente, ese estilo no me gusta”. Sin embargo, el productor destacó el poder de convocatoria del cantante. “Hizo dos estadios a pleno”.
El éxito de Bad Bunny demuestra la expansión global de la música urbana latina y su capacidad para superar las barreras del idioma.
Un puente entre Argentina y Londres
Durante sus más de dos décadas en Inglaterra, Sergio Schuchinsky se convirtió en uno de los principales promotores de artistas argentinos en Londres. “La mayoría de las bandas argentinas que tocaron en Londres las llevé yo”.
Su tarea permitió acercar la música nacional a los argentinos residentes en el Reino Unido y abrir espacios para bandas que, de otra manera, tendrían dificultades para ingresar al exigente circuito londinense.
Cada recital se convierte en un punto de encuentro para una comunidad que mantiene un vínculo permanente con la cultura argentina.
Sin embargo, cuando la pregunta se limita a identificar al músico argentino capaz de convocar por sí mismo a un público mayoritariamente británico, la respuesta de Schuchinsky fue clara. “Gustavo Santaolalla”.
Su música instrumental, su vínculo con el cine y su reconocimiento internacional lo ubicaron en un lugar diferente al de otros artistas nacionales. Mientras el rock argentino conserva una enorme fuerza entre los latinoamericanos, Santaolalla consiguió ingresar al corazón de la escena cultural británica y llenar salas con espectadores de distintas nacionalidades.



//



