El presidente del Fondo de Crédito de Misiones, Germán Símes, expuso en el programa Arriba la radio por Radio Up el fuerte nivel de demanda que registra el organismo: “tenemos alrededor de 300 carpetas que ingresan por mes”, aseguró, marcando el pulso del financiamiento productivo en la provincia.
Según detalló, no todos los proyectos logran avanzar en el proceso. “De esa carpeta alrededor del 50, 55% pasa el corte”, explicó, en referencia al análisis crediticio inicial que define qué emprendimientos continúan su evaluación.
El proceso completo, en condiciones normales, se resolvía en un plazo de entre 26 y 30 días, aunque reconoció que hoy existen demoras vinculadas al contexto económico y a la disponibilidad de recursos. El sistema depende tanto de fondos provinciales como del recupero de cuotas.

Mora controlada en un contexto adverso en el FC de Misiones
Uno de los datos más relevantes es el nivel de mora. Símes precisó que actualmente se ubica entre el 5,8% y el 5,9%, un indicador que calificó como positivo frente al escenario general.
En ese sentido, destacó el compromiso de los beneficiarios: “esa cuota que paga va para otro emprendedor que está solicitando el crédito”, sostuvo, marcando la lógica solidaria del sistema.
En qué se usan los créditos
La demanda se concentra principalmente en inversiones productivas. Entre los destinos más frecuentes aparecen:
- Compra de equipamiento
- Refacciones y obras
- Capital de trabajo para mercadería
Además, se financian herramientas de trabajo como notebooks o vehículos utilitarios. “Ofrecemos créditos productivos, no créditos personales”, remarcó.

Nuevas demandas: digitalización e inteligencia artificial
El cambio en el perfil de los emprendedores también se refleja en las capacitaciones. Símes indicó que creció el interés en:
- Marketing digital
- Ventas online
- Uso de inteligencia artificial
A partir de esa demanda, el Fondo impulsa programas de formación específicos para mejorar la competitividad.
Control, seguimiento y acceso a nuevos créditos
El sistema exige un control estricto del destino de los fondos. Los beneficiarios deben rendir el uso del dinero en un plazo de 90 días y el organismo realiza visitas para verificar inversiones y evolución de los proyectos.
Este seguimiento es clave para acceder a nuevos créditos: cumplir con los pagos y justificar la inversión son condiciones excluyentes.

Impacto en el entramado productivo
Símes remarcó que existen numerosos casos de empresas que lograron expandirse gracias a esta herramienta. Desde ampliaciones hasta apertura de nuevas unidades de negocio, el financiamiento permitió sostener e incluso generar empleo.
En ese marco, el Fondo de Crédito se consolida como una pieza estratégica del desarrollo económico provincial, especialmente en un escenario donde el acceso al crédito privado se vuelve más restrictivo.



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