El presidente argentino Javier Milei participará este lunes y martes en la cumbre de jefes de Estado del Mercosur que se realizará en Asunción, Paraguay, en un contexto marcado por fuertes tensiones diplomáticas con Brasil, desacuerdos comerciales y debates estratégicos sobre el futuro del bloque regional. El encuentro estará atravesado por disputas sobre política arancelaria, el vínculo con Estados Unidos, la eventual incorporación de la Argentina al Tratado Transpacífico y la situación institucional de Venezuela.
La presencia del mandatario argentino llega tras su paso por España y en medio de una creciente fricción con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que observa con preocupación el acuerdo arancelario bilateral impulsado por Buenos Aires con Estados Unidos y las diferencias sobre la estrategia de inserción internacional del Mercosur.
Uno de los puntos más sensibles del debate será la decisión argentina de avanzar en la reducción de aranceles para más de 1.600 productos estadounidenses, una medida que, según la diplomacia brasileña, podría generar distorsiones en el esquema comercial común del bloque. Desde Brasilia insisten en que cualquier acercamiento externo debe respetar estrictamente la estructura arancelaria compartida.

En paralelo, la solicitud formal de la Argentina para incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) introduce un nuevo eje de tensión geopolítica, ya que abre la posibilidad de una integración comercial en un espacio donde también participa el Reino Unido, lo que genera interrogantes dentro del bloque regional.
Mientras tanto, Brasil impulsa conversaciones para un eventual acuerdo entre el Mercosur y Japón, una iniciativa que analistas interpretan como una respuesta estratégica frente al interés argentino y uruguayo de avanzar por fuera de la estructura tradicional del bloque.
Otro foco de conflicto será la posición sobre Venezuela. Aunque algunos países miembros han mostrado apertura a discutir su regreso, la Argentina mantiene su postura de veto, argumentando el incumplimiento de la cláusula democrática de Ushuaia y la falta de garantías institucionales.
En ese marco de tensiones, la agenda política sumará un gesto de alto impacto simbólico: el mismo día del inicio de la cumbre, Milei recibirá en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, figura opositora al gobierno de Lula da Silva, lo que refuerza el clima de distanciamiento entre ambas administraciones.
La cumbre del Mercosur contará con la participación de siete mandatarios y delegaciones internacionales, y tendrá como ejes formales el seguimiento del acuerdo con la Unión Europea y el inicio de negociaciones con Japón, aunque el trasfondo estará dominado por disputas políticas que amenazan con condicionar la agenda regional.



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