El burnout médico dejó de ser un fenómeno silencioso: hoy afecta a casi dos de cada tres profesionales de la salud en Argentina. Un relevamiento presentado durante el 51° Congreso Argentino de Cardiología reveló que el 64,5% de los médicos sufre o está en riesgo de padecer agotamiento físico, mental y emocional, producto de un estrés laboral sostenido y de un sistema de salud en deterioro.

El burnout reconocido por la OMS como un trastorno vinculado al ámbito laboralse caracteriza por fatiga extrema, distanciamiento emocional y pérdida de sentido profesional. En palabras del psicólogo Sergio Azzara (Hospital de Clínicas), ‘’no es simple cansancio: es un estrés crónico que el cuerpo y la mente ya no pueden procesar’’.
El aumento persistente del cortisol, la ‘’hormona del estrés’’, genera dificultades cognitivas, miedo difuso, pérdida de concentración y eleva el riesgo de cuadros cardíacos, digestivos y psiquiátricos.

Estrés, poliempleo y frustración: así se sienten los médicos argentinos en 2025
El informe elaborado por 23 sociedades médicas nacionales nucleadas en el Foro de Sociedades Médicas Argentinas evaluó las experiencias de 2.920 médicos de todas las especialidades y regiones del país.
Los datos son alarmantes: el agotamiento se dispara entre los menores de 50 años y los residentes, un grupo clave para la renovación generacional.
‘’Más del 60% percibe que en la última década el sistema de salud se deterioró y el poder adquisitivo cayó drásticamente’’, explicó la neumonóloga Salomé Pilheu, miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR). ‘’Ese nivel de insatisfacción tiene consecuencias directas: solo la mitad volvería a elegir la carrera y el 50% consideró emigrar por las condiciones laborales’’.

Entre las principales causas del síndrome se destacan el poliempleo la necesidad de tener tres o más trabajos para sostener un ingreso digno, la falta de reconocimiento profesional y la inestabilidad institucional.
El presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, Pablo Stutzbach, remarcó la gravedad del escenario: ‘’estamos ante una crisis vocacional y estructural. Los jóvenes médicos ya no encuentran motivación para sostener una carrera que exige tanto y retribuye tan poco’’.

Los especialistas coinciden en que el burnout no se resuelve con estrategias individuales. La clave está en reformular las condiciones laborales, ofrecer apoyo psicológico institucional y valorar la salud mental como parte esencial del sistema sanitario. ‘’Sin un cambio colectivo, seguiremos perdiendo médicos y calidad de atención’’, advirtió Azzara.
El dato final resume la urgencia: seis de cada diez médicos argentinos están agotados, y el sistema de salud no puede permitirse que la vocación también se desgaste.



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