El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará esta semana el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo, que según las principales consultoras privadas se habría ubicado entre 2,1% y 2,4%, reflejando una nueva desaceleración respecto del 2,6% registrado en abril. De confirmarse estas proyecciones, sería el segundo mes consecutivo de reducción en el ritmo inflacionario, impulsado por la estabilidad cambiaria, una menor presión en combustibles y una moderación en algunos productos de consumo masivo.
Las expectativas del mercado apuntan a una inflación mensual cercana al 2,3%. Así lo reflejó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, que además proyectó una inflación acumulada de 30,5% para todo 2026.
Entre las consultoras que anticiparon una desaceleración se encuentra Equilibra, que estimó una inflación de 2,3% en mayo y una variación interanual del 33,4%. El informe señaló que los mayores incrementos se registraron en equipamiento y mantenimiento del hogar (3,4%), alimentos y bebidas no alcohólicas (3%) y restaurantes y hoteles (2,9%).
El economista Gonzalo Carrera explicó que la desaceleración estuvo favorecida por una mayor estabilidad en los precios de la carne, los combustibles y la indumentaria. Sin embargo, advirtió que la inflación subyacente, que excluye precios regulados y estacionales, se habría acelerado hasta el 2,5%, lo que muestra que algunos bienes continúan aumentando por encima del promedio.
Por su parte, EcoGo Consultores calculó una inflación general del 2,4%, destacando el impacto de los ajustes en tarifas de servicios públicos y en sectores como salud y educación, cuyos incrementos venían acumulándose desde meses anteriores. En tanto, los alimentos y bebidas habrían mostrado una suba del 2,7%.
La Fundación Libertad y Progreso fue una de las entidades más optimistas al proyectar un IPC de 2,1% para mayo. Según sus cálculos, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzaría el 14,7%, mientras que la variación interanual se ubicaría en torno al 33,2%.
Desde esa entidad atribuyeron la desaceleración a que el impacto esperado tras el vencimiento del esquema de precios de YPF fue menor al previsto, lo que limitó las subas en combustibles. Además, señalaron que la disciplina fiscal y la estabilidad del dólar continuaron actuando como factores de contención para el resto de los precios.
No obstante, remarcaron que la principal novedad del mes fue la aceleración de alimentos y bebidas no alcohólicas, que habría aumentado 3,3%, convirtiéndose en el rubro con mayor incidencia sobre el índice general. También se destacaron los incrementos en medicina y transporte, mientras que vivienda fue el único sector que habría registrado una baja, con una caída del 1,2% mensual.
En la misma línea, la consultora C&T relevó para el Gran Buenos Aires una inflación de 2,2%, la más baja desde octubre del año pasado. Según el informe, los mayores aumentos también se concentraron en salud y alimentos, aunque con comportamientos dispares entre los distintos productos que integran la canasta básica.
Con estos antecedentes, la publicación del dato oficial del INDEC será seguida de cerca por el mercado y el Gobierno, ya que permitirá confirmar si la inflación continúa acercándose al objetivo de perforar de manera sostenida el umbral del 2% mensual.



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