Más del 50% de la población argentina tiene exceso de peso, y el 80% de las personas con insuficiencia cardíaca presenta algún grado de sobrepeso u obesidad. Así lo advierten especialistas de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), quienes subrayan que la obesidad es uno de los factores que más incrementa el riesgo de desarrollar más de 200 enfermedades, entre ellas, la insuficiencia cardíaca (IC), la diabetes, la hipertensión arterial y diversos tipos de cáncer.
“La insuficiencia cardíaca es la incapacidad del corazón para bombear la sangre necesaria hacia el resto del cuerpo, y está directamente relacionada con el sobrepeso y la obesidad”, explicó la Dra. Lorena Coronel (MP 4458), cardióloga y miembro de la FAC.
Según la World Obesity Federation, para 2025 se espera que la prevalencia global de obesidad supere el 18% en los hombres y el 21% en las mujeres. Pero el problema no se limita a los adultos: también crece entre niños y adolescentes, lo que representa un riesgo a largo plazo para su salud cardiovascular.

La obesidad se genera por un desequilibrio entre lo que se consume y lo que se gasta en energía, influenciado por múltiples factores: genéticos, ambientales, sociales y culturales. Entre los más determinantes se encuentran el sedentarismo y el alto consumo de productos ultraprocesados.
Prevención y hábitos saludables
Desde la FAC insisten en la importancia de adoptar hábitos saludables desde edades tempranas. Las recomendaciones incluyen:
• Realizar cuatro comidas al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena).
• Aumentar el consumo de frutas y verduras.
• Elegir lácteos descremados y alimentos caseros.
• Disminuir el consumo de productos ultraprocesados (fiambres, snacks, bebidas azucaradas, etc.).
• Reemplazar el agregado de sal con condimentos naturales.
• Limitar la ingesta de alcohol.
• Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, en bloques de al menos 10 minutos, más dos sesiones semanales de ejercicios de fuerza.
“Sabemos que no es fácil cambiar los hábitos, pero cada decisión cotidiana cuenta para mejorar la salud a largo plazo”, sostuvo el Dr. Eduardo Perna (MP 1971), también miembro de la FAC. La prevención y el compromiso con una vida saludable no solo pueden reducir los riesgos asociados a la obesidad, sino también mejorar significativamente la calidad de vida de quienes ya conviven con enfermedades cardiovasculares.



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