La inflación en Argentina comenzó marzo con una tendencia alcista, según relevamientos de consultoras privadas, que detectaron subas en alimentos —especialmente carne— y en precios regulados como tarifas y servicios. El fenómeno se registró durante la primera semana del mes en todo el país y podría llevar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a ubicarse cerca del 3% mensual. El incremento se explica por ajustes en productos de alto consumo y actualizaciones de servicios regulados, que continúan presionando sobre el costo de vida.
La carne lidera los aumentos en alimentos
Uno de los factores que más impactó en el inicio de marzo fue el comportamiento del rubro carnes, que volvió a mostrar incrementos relevantes en los mostradores. Los monitoreos privados indican que este segmento registró subas cercanas al 1,8% en los primeros días del mes, lo que influyó de manera directa en el promedio de precios de la canasta alimentaria.
Además de la carne, otras categorías vinculadas al consumo cotidiano también evidenciaron aumentos importantes, entre ellas:
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Bebidas e infusiones para el hogar, con incrementos cercanos al 3,2%.
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Comidas listas para consumir, con subas aproximadas del 2,9%.
Dado el peso que los alimentos tienen dentro del cálculo del IPC, estos movimientos terminan impactando con fuerza en la inflación mensual.

Tarifas y precios regulados también empujan el índice
A la presión de los alimentos se suman los ajustes en precios regulados, un componente que incluye tarifas de servicios públicos, transporte y energía, entre otros.
De acuerdo con estimaciones preliminares de consultoras económicas, este grupo registró incrementos cercanos al 4,8%, convirtiéndose en otro de los motores del aumento del índice general.
En paralelo, la llamada inflación núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— se ubicaría alrededor del 2,8%, reflejando que la dinámica inflacionaria continúa presente en distintos sectores de la economía.
Los productos estacionales muestran menor impacto
En contraste con alimentos y tarifas, los productos estacionales registraron variaciones más moderadas, con incrementos cercanos al 0,6% en el inicio del mes.
Si bien este comportamiento ayuda a amortiguar parcialmente el índice general, su peso dentro de la canasta es menor, por lo que no alcanza para compensar el impacto de los otros rubros.

Un inicio de año con inflación todavía elevada
El comportamiento de marzo se produce luego de que enero registrara una inflación del 2,9%, lo que marcó un comienzo de año con una desaceleración moderada pero todavía lejos de niveles bajos.
En este contexto, los analistas advierten que la evolución de las próximas semanas será clave para determinar si la inflación logra retomar una senda descendente o si se mantiene en torno al 3% mensual durante el primer trimestre.
Qué factores definirán el dato final de marzo
Los especialistas coinciden en que el resultado del IPC dependerá principalmente de tres variables:
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La evolución de los precios de los alimentos, en especial la carne.
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Los ajustes en tarifas y servicios regulados.
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El comportamiento del consumo y del mercado cambiario.
Si las tendencias actuales continúan, marzo podría cerrar nuevamente con una inflación cercana al 3%, consolidando un escenario de persistencia inflacionaria en el inicio de 2026.



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