Las elecciones legislativas 2025 dejaron un escenario político renovado en el Congreso. La Libertad Avanza, el espacio liderado por Javier Milei, consiguió posicionarse como primera minoría en la Cámara de Diputados, tras sumar 82 bancas propias y sellar una alianza estratégica con el PRO, que aportará otras 22, más el apoyo de sectores cercanos de la UCR, con unos 6 diputados adicionales. En conjunto, el bloque alcanzará cerca de 110 representantes en la Cámara baja.
Esta cifra le otorga al oficialismo un peso político clave, aunque sin llegar a la mayoría necesaria para aprobar leyes por sí solo. De esta manera, Milei y su espacio deberán apelar al diálogo con bloques federales y provinciales para garantizar la gobernabilidad. Entre ellos se encuentran Innovación Federal, que contará con entre 7 y 8 diputados, Producción y Trabajo (3 legisladores) e Independencia (otros 3).

En contraste, el peronismo quedó con 98 bancas, mostrando una merma respecto a períodos anteriores, mientras que el oficialismo libertario logró duplicar su representación respecto al cierre del año pasado.
El nuevo mapa legislativo redefine los equilibrios de poder en el Congreso: el bloque libertario-pro se convierte en el actor decisivo de la política argentina, pero su margen de maniobra dependerá de la capacidad de tejer consensos con sectores moderados.

Con 257 bancas en total, el control de la agenda parlamentaria requerirá negociaciones constantes y estrategias de articulación en un marcopolítico complejo. Mientras tanto, el resultado fue recibido con optimismo por los mercados, que interpretaron el avance libertario como una señal de estabilidad institucional y apoyo a las reformas económicas.



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