El sector de la mandioca en Misiones atraviesa un escenario complejo marcado por los altos costos de producción, la menor demanda interna y las dificultades para conservar e industrializar la raíz. Así lo explicó Marcelo Dziewa, integrante de la Cámara Empresaria de la Mandioca, en comunicación con el programa Realidad Mixta, emitido por Radio Up.
Dziewa se refirió al denominado semáforo de Coninagro y aclaró que, si bien el sector aparece habitualmente en rojo, ese indicador no refleja de manera completa la realidad de la actividad en Misiones, debido a las características del mercado de la mandioca: “El problema en realidad que tenemos con Coninagro es que ellos se basan mucho en las exportaciones y la raíz de mandioca en Misiones no tiene ningún tipo de exportación, no tenemos forma de exportar”.
En ese sentido, explicó que la mandioca depende principalmente del consumo interno, a diferencia de otras producciones misioneras con mayor participación en los mercados internacionales: “En el tema de mandioca es pura y exclusivamente consumo interno dentro del país y bueno, eso hace que ese consumo no lleve a cambiar de color”.

Altos costos y menor demanda
El dirigente reconoció que la situación del mercado interno también genera preocupación. Según explicó, los costos para producir la raíz aumentaron considerablemente y esto repercute tanto en las decisiones de los productores como en el precio final: “Los costos hoy para producir un kilo de raíz son muy elevados y bueno, eso hace que el colono por ahí no plante, no vaya constantemente con la producción”.
A esto se suma una menor demanda que, de acuerdo con Dziewa, afecta al sector y dificulta la colocación de la producción.

La preocupación por el clima
Otro de los factores que genera incertidumbre es el comportamiento climático. Dziewa recordó que la producción de mandioca ya sufrió en los últimos años tanto períodos de sequía como condiciones adversas y advirtió que el exceso de agua también puede provocar pérdidas: “La mandioca, la raíz de mandioca viene atravesando ya varios años, soportando difíciles cambios climáticos”.
El productor explicó que tanto la falta como el exceso de precipitaciones pueden afectar el desarrollo del cultivo: “El agua es fundamental, pero el exceso también hace daño, así que tendremos que estar previendo esto y veremos qué es lo que puede llegar a suceder”.
Una raíz con poca capacidad de conservación
Dziewa también puso el foco en una de las principales dificultades de la mandioca fresca: su corta vida útil. Según indicó, la raíz puede conservarse durante aproximadamente una semana antes de deteriorarse, lo que obliga a contar con mercado o infraestructura para su procesamiento: “La raíz de mandioca tiene una durabilidad de 7-10 días como máximo”.
La industrialización permite extender ese período, aunque implica mayores costos para los productores y las empresas: “Para este guardado y congelado necesito varios espacios y bueno tiene otro costo, entonces es imposible guardar muchísima cantidad de raíz”.
Miles de familias vinculadas a la actividad
Finalmente, Dziewa señaló la importancia social de la producción de mandioca en la provincia. Según los registros mencionados por la Cámara Empresaria de la Mandioca, entre 10.000 y 15.000 familias están vinculadas actualmente a la actividad.
Además, indicó que la producción anual ronda entre 15 y 20 toneladas de fécula.
La combinación de costos elevados, menor demanda y condiciones climáticas variables mantiene al sector atento a la evolución de los próximos meses, especialmente ante la posibilidad de períodos de lluvias abundantes.



//



