En su habitual columna de análisis internacional, el politólogo Joaquín González cuestionó con firmeza la reciente alocución presidencial vinculada a la cuestión Malvinas, al considerar que el discurso rompe con una tradición histórica de continuidad en la política exterior argentina. “Me parece que estamos internándonos, como país, en una zona cada vez más peligrosa”, advirtió.
En diálogo con el programa “La Última Rosca” de Radio Up, Joaquin González subrayó que el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas fue, durante décadas, la única política de Estado sostenida por gobiernos de todos los signos políticos. “Incluso durante gobiernos de facto se mantuvo ininterrumpido el reclamo. Nunca se claudicó”, dijo, y lamentó que en la reciente intervención oficial se aludiera a una eventual integración de los isleños a la Argentina solo “cuando seamos una potencia”, sugiriendo que se atribuyó parte de la responsabilidad del conflicto a la propia Argentina. “Eso hizo ruido en todos los ámbitos”, agregó.
También cuestionó la mención presidencial al “deseo” de los habitantes de las islas, al recordar que en el derecho internacional ese término remite al principio de autodeterminación de los pueblos, principio que no aplica al caso Malvinas.
“Lo que siempre se defendió fue la integridad territorial, porque la población de las islas fue implantada y no autóctona”, explicó, y remarcó la importancia de no perder de vista el contenido de la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional, donde se ratifica el “legítimo e imprescriptible reclamo” de soberanía.
El analista hizo un repaso por los logros históricos de Argentina en materia diplomática, como la resolución 2065 de la ONU en 1965, que reconoció la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido, y la creación del Comité de Descolonización, ámbito en el que el país recibió tradicionalmente un fuerte respaldo internacional.
Leer más: César Trejo: “La Argentina debe encarecer el costo de ocupación británica en Malvinas”
“En ese contexto, se dejó en claro que no corresponde aplicar la libre determinación en este conflicto”, recordó.
Consultado sobre la reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles diferenciados para Gran Bretaña y las Islas Malvinas, González consideró que el gesto no es casual: “Estados Unidos y Reino Unido son socios estratégicos. Nunca tuvimos su apoyo en Malvinas. Es más, el primer ataque a una guarnición argentina en las islas, en 1829, vino de un buque norteamericano”.
En ese sentido, alertó sobre la pérdida de apoyos internacionales que Argentina había conseguido en foros multilaterales, y atribuyó esa merma a los posicionamientos más recientes de la política exterior nacional.
“Muchos países del Caribe, antes aliados por haber sido colonias británicas, hoy están más cerca de Inglaterra. Lo mismo con los países árabes. Estamos perdiendo respaldos importantes”.
González también destacó la importancia estratégica del archipiélago para el Reino Unido: “Malvinas no es solo una cuestión simbólica. Es una de las bases más grandes de la OTAN en el Atlántico Sur y es clave para la proyección hacia la Antártida. Se disputan los recursos pesqueros, petroleros y el control marítimo de una región riquísima”.
Finalmente, el analista reflexionó sobre los momentos en que Argentina estuvo más cerca de una negociación efectiva. “Fue antes de la guerra de 1982. En los 70 y principios de los 80 hubo acuerdos, y los mismos isleños tenían interés en vincularse con Argentina. Pero la guerra cambió todo. Desde entonces, retrocedimos mucho”, concluyó, y advirtió que, sin una estrategia diplomática clara y sostenida, el país corre el riesgo de aislarse en un reclamo que, hasta hace poco, era respaldado globalmente.
Te dejamos la entrevista completa:



//




