La Dra. Gabriela Covelli, presidenta de la Fundación Por la vida y la salud, celebró en el programa "Arriba la radio", por Radio Up, la sanción de la ley contra la mala praxis médica, inspirada en la historia de su hijo Nicolás Deanna, una de las jóvenes víctimas como paciente. “Es un puntapié inicial para construir un sistema de salud más seguro”, afirmó.
Cuando uno va a un centro de asistencia de salud, entra con confianza, porque lo que quiere es que ese médico, esa enfermera, el administrativo del centro ayude a superar una situación difícil de salud. Lamentablemente en Argentina mucha gente entra a determinado lugar y sale muerto. Y su familia no sabe ni siquiera qué le pasó porque no hay mucha explicación del trágico desenlace.

En primera persona, a Gabriela Covelli le tocó vivirlo con su hijo Nicolás en 2012, siendo un joven deportista de 24 años, murió tras una mala praxis médica en una clínica. Y Gabriela convirtió todo ese dolor en promover una ley de seguridad del paciente, para evitar la mala praxis. El camino no fue fácil: pasó primero por encontrarse con diputados y senadores que no querían avanzar, que tenían miedo, los lobbies, los médicos que no sabían del fin legislativo propuesto.
Después le pasó que, en Diputados, finalmente encontraron un montón de apoyo, pero en el Senado no se constituía la Comisión de Salud en en 2024, hasta que se constituyó y avanzó pero se terminaron las sesiones. Y esa media sanción tuvo que volver a punto cero. Pero Gabriela, como en la vida familiar, no se rindió nunca. ¿Y qué hizo este año? Finalmente consiguió que los legisladores aprobaran la ley de seguridad del paciente que, ahora, tiene que ser promulgada por el Poder Ejecutivo, reglamentada y puesta en práctica.

Qué establece la "ley Nicolás" contra la mala praxis
Covelli recordó en la entrevista que, la nueva normativa contra la mala praxis médica, incluye ejes centrales:
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Denuncias obligatorias en el sistema SISA (RUDEC): todas las instituciones públicas y privadas deberán reportar cada evento adverso.
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Auditorías periódicas: controles en hospitales y clínicas para verificar el cumplimiento.
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Evaluaciones a personal de salud: exámenes psicológicos, físicos y cognitivos para garantizar condiciones aptas en el ejercicio profesional.
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Estadísticas nacionales: creación de un registro para conocer cuántas muertes y daños derivan de mala praxis o eventos adversos.
“Hasta ahora, esos datos estaban escondidos, barridos debajo de la alfombra. La ley obliga a transparentarlos”, subrayó Covelli.

Una ley sin costo fiscal
El proyecto estuvo trabado en el Senado por discusiones sobre déficit fiscal. Covelli relató que debió reunirse con el ministro de Salud, Mario Lugones, para explicar que “ningún costo fiscal puede ser mayor que el costo de perder una vida”. Finalmente, el Ejecutivo apoyó la iniciativa.
La sanción fue celebrada como un modelo regional. “Me llaman de México, Paraguay y Costa Rica para replicar la ley Nicolás en sus países”, dijo Covelli.
Un consenso inusual en la política argentina
Para Covelli, el mayor logro no fue solo la ley, sino el modo en que se consiguió: “No es poco, en un país convulsionado, obtener unanimidad en el Congreso. La clave fue explicar que esto puede ser tu hijo, sin importar el partido político”.
Con el respaldo de 400 familias de la Fundación Por la vida y la salud, Gabriela Covelli logró que el dolor personal se transformara en una herramienta colectiva: “Las leyes son apenas el puntapié inicial. Ahora debemos garantizar que se cumpla”.
Te dejamos la entrevista completa con la Dra. Gabriela Covelli:



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