Las Leonas regresaron este lunes a la Argentina con la Copa del Mundo, luego de consagrarse campeonas por tercera vez en su historia tras derrotar a Países Bajos en una inolvidable final disputada en Amstelveen.
El seleccionado dirigido por Fernando Ferrara arribó cerca de las 6 de la mañana al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde fue recibido por familiares, amigos y cientos de hinchas que se acercaron para celebrar junto al plantel la conquista del título.

Las Leonas volvieron con la Copa y recibieron el cariño de los hinchas
El plantel argentino apareció por los pasillos del aeropuerto con el trofeo y las medallas obtenidas durante el Mundial disputado en territorio neerlandés.
Los recibió una multitud al grito de “Dale campeón”, en una madrugada que rápidamente se transformó en una verdadera celebración. María José Granatto fue una de las jugadoras encargadas de llevar la Copa durante el recibimiento. La campeona mundial destacó especialmente la cantidad de personas que se acercaron hasta Ezeiza para acompañar el regreso del seleccionado.
La capitana valoró el apoyo recibido y aseguró que se trató de una experiencia difícil de explicar después de haber conseguido un título que el equipo perseguía desde hacía años.

Una final inolvidable ante las neerlandesas
Argentina se consagró campeona después de empatar 1-1 ante Países Bajos durante el tiempo reglamentario y quedarse con la definición por 3-1 en los shoot-outs.
Las locales comenzaron arriba en el marcador gracias al gol de Yibbi Jansen, pero María José Granatto apareció para marcar el empate y mantener con vida al seleccionado argentino.
El encuentro se encaminó entonces a la definición por shoot-outs, donde Las Leonas mostraron una enorme eficacia y personalidad para quedarse con el título.

Cosentino, figura clave en la definición
En los shoot-outs, Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairo marcaron para Argentina. La gran figura bajo los tres palos fue Cristina Cosentino, quien detuvo tres ejecuciones del seleccionado neerlandés y resultó determinante para que Argentina pudiera quedarse con la Copa del Mundo.
La actuación de la arquera terminó siendo uno de los puntos decisivos de una definición frente al vigente campeón mundial y en condición de visitante.

Argentina cortó una hegemonía histórica
El campeonato conseguido por Las Leonas tuvo un significado especial porque puso fin al dominio que Países Bajos había ejercido en las últimas ediciones del Mundial.
Las neerlandesas habían conquistado los tres torneos anteriores, disputados en 2014, 2018 y 2022, y buscaban alcanzar su cuarta corona consecutiva jugando además como locales. Argentina consiguió romper esa hegemonía en una final que terminó definiéndose desde los shoot-outs.
Las Leonas volvieron a ser campeonas después de 16 años
La selección argentina volvió a conquistar el Mundial después de 16 años y sumó la tercera estrella de su historia. Las anteriores consagraciones habían sido en Perth 2002 y Rosario 2010. Con el título conseguido en Países Bajos, Argentina volvió a ocupar el lugar más alto del hockey femenino mundial. El seleccionado neerlandés continúa siendo el máximo ganador de la competencia, con nueve títulos mundiales.

Argentina, segunda selección más ganadora
Con esta tercera consagración, Las Leonas quedaron como el segundo seleccionado con más títulos mundiales. Argentina superó a Alemania y Australia, que cuentan con dos campeonatos cada uno, y quedó solamente por detrás de Países Bajos en el historial de la competencia.
Además, el equipo dirigido por Fernando Ferrara completó el torneo sin derrotas, una muestra de la solidez que tuvo a lo largo de todo el campeonato.

El logro adquiere todavía más valor por la campaña de Países Bajos, que había llegado a la final después de conseguir seis victorias en seis presentaciones.
Las Leonas, finalmente, volvieron al país con la Copa del Mundo, una nueva estrella y una consagración que ya quedó marcada como una de las grandes hazañas del hockey argentino.



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