El atraso cambiario, las asimetrías impositivas con Paraguay y la caída de la actividad económica continúan afectando al comercio y al empleo en Misiones, según advirtió el subsecretario de Ingresos y Finanzas provincial, Martín Leiva Varela, durante una entrevista en los estudios de Radio Up.
En el programa Arriba la Radio, el funcionario analizó las dificultades que enfrentan las economías regionales y aseguró que la recuperación económica nacional no se distribuye de manera uniforme entre las provincias ni entre los distintos sectores productivos.
Uno de los datos más importantes que aportó fue la pérdida estimada de alrededor de 12 mil empleos privados registrados en Misiones respecto de 2023. “Se perdieron alrededor de 12.000 puestos de trabajo del sector privado registrados en Misiones con respecto a el 2023”, afirmó. El subsecretario vinculó esa disminución con las dificultades que atraviesan tres actividades fundamentales para la economía provincial: la construcción, el comercio y la industria manufacturera.

“Esa competitividad que se había generado, hoy en día se la perdió”
Leiva Varela sostuvo que el comportamiento del dólar constituye uno de los factores que explican la pérdida de competitividad de Argentina frente a Paraguay. Recordó que, después de la corrección cambiaria de diciembre de 2023, los productos argentinos habían mejorado su posición relativa frente a los bienes comercializados en el país vecino.
Sin embargo, explicó que esa ventaja se fue reduciendo porque el dólar aumentó a un ritmo inferior al de los precios internos. “Hoy el dólar está valiendo lo mismo en términos de tipo de cambio real, multilateral, lo mismo que valía en noviembre del 2023”, señaló.
Cuando le preguntaron si eso significaba que el dólar estaba atrasado, respondió afirmativamente. “Esa competitividad que se había generado, hoy en día se la perdió”, sostuvo. El funcionario aclaró que el tipo de cambio es una variable de política económica nacional y que las provincias no tienen herramientas directas para modificarlo.
También explicó que el valor del dólar no constituye el único factor que determina la competitividad, ya que intervienen otros componentes como los costos de producción, la infraestructura y la incorporación de tecnología.

Argentina tiene una presión impositiva que duplica a la de Paraguay
Otro de los puntos abordados fue la diferencia de presión tributaria entre Argentina y Paraguay. Según Leiva Varela, por cada 100 pesos que genera la economía argentina, aproximadamente 28 se destinan al pago de impuestos, mientras que en Paraguay esa proporción ronda los 14 pesos.
El funcionario explicó que esta diferencia influye en los costos de los productos y servicios que finalmente pagan los consumidores. En ciudades fronterizas como Posadas, esa brecha adquiere especial relevancia por la cercanía con Encarnación.
Los consumidores pueden comparar precios y decidir dónde realizar sus compras en función del rendimiento de sus ingresos, la distancia y los costos de traslado. Leiva Varela evitó presentar a Paraguay como un problema en sí mismo. En cambio, puso el foco en las condiciones estructurales que generan diferencias de competitividad entre ambos mercados.
El funcionario remarcó que los consumidores buscan que sus ingresos les permitan acceder a una mayor cantidad de bienes y servicios. En ese escenario, las diferencias impositivas y cambiarias pueden favorecer el traslado de compras hacia el país vecino, con consecuencias para la facturación del comercio posadeño.

Comercio, industria y construcción siguen por debajo de 2023
Leiva Varela señaló que el crecimiento de determinados sectores de la economía nacional no alcanza para compensar las dificultades de las actividades con mayor incidencia en el empleo. Según explicó, los sectores vinculados con la energía y los recursos petroleros muestran una evolución favorable, pero esa expansión no necesariamente se traslada al resto del país.
En Misiones, el comercio, la construcción y la industria manufacturera todavía no lograron recuperar sus niveles de actividad de 2023. El funcionario indicó que esa situación se refleja tanto en los volúmenes de facturación como en los puestos de trabajo registrados.
Aunque destacó que las exportaciones provinciales muestran crecimiento en volumen, aclaró que esa mejora no logra compensar las dificultades de los sectores que más dinamizan la economía local. Esta situación ayuda a explicar por qué los indicadores nacionales pueden mostrar crecimiento mientras numerosas empresas, comercios y familias continúan atravesando dificultades.
La pérdida de empleos afecta el consumo y la cobertura social
El subsecretario estimó que Misiones perdió alrededor de 12 mil puestos de trabajo privados registrados respecto de 2023. La cifra fue presentada durante la entrevista como parte de su diagnóstico sobre la evolución del mercado laboral provincial. Para establecer su alcance estadístico exacto sería necesario precisar el período de corte y la serie oficial utilizada.
Leiva Varela explicó que la disminución del empleo registrado tiene consecuencias que van más allá de la pérdida de ingresos salariales. Una menor cantidad de trabajadores registrados implica también menos personas con cobertura de obra social vinculada a su empleo.
Al mismo tiempo, la reducción de los ingresos familiares afecta el consumo y, en consecuencia, las ventas de los comercios. Este proceso termina impactando sobre la recaudación provincial y municipal, ya que una parte de los tributos depende directamente del volumen de operaciones económicas. Así, la caída del empleo, las ventas y los recursos fiscales conforman un escenario que condiciona tanto al sector privado como al funcionamiento del Estado.

Una economía que crece, pero no para todos
Leiva Varela también analizó las perspectivas de la economía argentina para el cierre de 2026. Señaló que, según las proyecciones del mercado que utilizó en su exposición, la actividad económica podría registrar un crecimiento anual del 1,5%, por debajo del 5% previsto inicialmente en el presupuesto nacional.
Sin embargo, advirtió que esa expansión no implica necesariamente una recuperación generalizada. El funcionario explicó que Argentina ya había registrado una contracción de la actividad económica en el segundo trimestre de 2026 respecto del primero. Según sostuvo, si se confirmara otra caída en el tercer trimestre, el país ingresaría en una recesión técnica, definida habitualmente como dos trimestres consecutivos de disminución del producto.
De todas maneras, aclaró que una recesión técnica puede coexistir con un crecimiento positivo en el promedio anual. Para Leiva Varela, el problema central es la distribución sectorial y geográfica de esa recuperación.
En provincias como Misiones, donde el comercio, la industria y la construcción tienen una fuerte participación en la generación de empleo, la expansión de actividades concentradas en otras regiones no alcanza para revertir las dificultades locales.
El desafío de recuperar competitividad
El subsecretario consideró que la recuperación de las economías regionales requiere una combinación de factores y no depende exclusivamente de una modificación del tipo de cambio. Mencionó la necesidad de reducir costos, mejorar la infraestructura e incorporar innovación tecnológica para fortalecer la competitividad de las empresas argentinas.
También señaló que el superávit comercial nacional está influido por el desempeño favorable del sector energético, que permite compensar otras dificultades del intercambio externo. Sin embargo, advirtió que esa situación no elimina los problemas que enfrentan las actividades productivas y comerciales de las provincias.
En el caso de Misiones, el diagnóstico combina pérdida de empleos, caída del consumo, menor actividad en sectores tradicionales y diferencias estructurales frente a Paraguay. La conclusión que dejó planteada Leiva Varela es que el crecimiento de la economía argentina no garantiza por sí solo la recuperación del comercio, la industria y el empleo misionero.



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