Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas en Argentina registraron en junio de 2026 una caída del 1,3% frente a mayo, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. El estudio muestra que la baja responde a una demanda contenida, consumo prudente y fuerte dependencia de promociones, en un contexto donde el cobro del aguinaldo y el efecto del Mundial 2026 aportaron cierto impulso, pero insuficiente para revertir la tendencia. La medición se realizó a nivel nacional a través del seguimiento mensual del comercio pyme.
En la comparación interanual, las ventas mostraron un leve avance del 0,9%, aunque el acumulado del primer semestre de 2026 continúa en terreno negativo con una contracción del 2,5%, lo que confirma un escenario de recuperación incompleta. El comportamiento del consumo estuvo influido por la cautela de los hogares, la búsqueda de precios más bajos y el uso intensivo de descuentos bancarios y billeteras virtuales.
El informe detalla además que el 50% de los comerciantes percibió estabilidad en su situación respecto del año anterior, aunque casi 6 de cada 10 empresarios consideraron que el contexto económico aún no ofrece condiciones para nuevas inversiones. La falta de previsibilidad y la presión de costos siguen condicionando las decisiones del sector.
En el análisis por rubros, Perfumería lideró el desempeño con una suba del 9,5% interanual, mientras que Farmacia creció 5,4%, impulsada por la mayor demanda estacional de medicamentos. En ambos casos, el consumo se concentró en productos esenciales, con fuerte incidencia de compras de menor ticket y demoras en la cadena de pagos.
Por su parte, el rubro de Alimentos y bebidas avanzó 2,9%, sostenido por el efecto del aguinaldo y el mayor consumo asociado a eventos deportivos, aunque con fuerte presencia de segundas marcas y operaciones financiadas. En tanto, Textil e indumentaria subió 1,9%, favorecido por el clima y la demanda puntual vinculada al evento mundialista, aunque con creciente preocupación por importaciones y comercio informal.
En contraste, los sectores más rezagados volvieron a ser Bazar, decoración y muebles, con una caída del 3,1% interanual, seguido por Ferretería y materiales de construcción (-2%), afectado por la baja actividad de obra, y Calzado y marroquinería (-1%), condicionado por la competencia externa y el consumo restringido.
El balance general refleja un comercio minorista que todavía no logra consolidar una recuperación sostenida, con mejoras puntuales que no alcanzan para revertir la tendencia negativa acumulada en lo que va del año.



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