Con el comienzo del Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, vuelve a ponerse en marcha una competencia que a lo largo de casi un siglo dejó capítulos inolvidables. Además de las consagraciones de las grandes potencias, la Copa del Mundo también construyó su leyenda a partir de resultados impensados que sorprendieron a millones de aficionados.
Desde finales que parecían definidas hasta debuts traumáticos para candidatos al título, estas son algunas de las mayores sorpresas registradas en la historia de los Mundiales.
La primera y quizás más emblemática de todas fue el recordado «Maracanazo» de 1950. Brasil organizaba el torneo y llegaba al partido decisivo ante Uruguay con la ventaja de que un empate le alcanzaba para consagrarse campeón por primera vez. Ante cerca de 200 mil espectadores en el estadio Maracaná, los brasileños comenzaron ganando, pero Uruguay reaccionó y se impuso 2-1 para conquistar su segunda Copa del Mundo. El golpe fue tan profundo que quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol.

Ese mismo Mundial también ofreció otro resultado que desafió toda lógica. Estados Unidos, integrado en gran parte por jugadores semiprofesionales, derrotó 1-0 a Inglaterra, una de las selecciones favoritas. La magnitud de la sorpresa fue tal que algunos medios británicos creyeron inicialmente que el resultado había sido informado de manera incorrecta.
Dieciséis años después, en Inglaterra 1966, Corea del Norte protagonizó una de las historias más inesperadas de la competencia. En su primera participación mundialista derrotó 1-0 a Italia en la fase de grupos y avanzó a los cuartos de final. Aunque luego cayó ante Portugal, el triunfo sobre los italianos quedó como una de las mayores hazañas de un seleccionado debutante.

Otro capítulo histórico fue el llamado «Milagro de Berna» en Suiza 1954. Hungría llegaba como el mejor equipo del mundo y parecía destinada al título. Había goleado 8-3 a Alemania Occidental en la fase de grupos y contaba con figuras legendarias. Sin embargo, en la final, los alemanes revirtieron un inicio adverso y ganaron 3-2 para conquistar su primera Copa del Mundo. Aquella victoria también quedó asociada a una innovación tecnológica: los botines con tapones intercambiables desarrollados por Adolf «Adi» Dassler, fundador de Adidas.

Las sorpresas no se limitaron a equipos modestos derrotando a gigantes. También hubo golpes inesperados sufridos por campeones y máximos candidatos en sus estrenos mundialistas.
La Selección argentina, defensora del título en Italia 1990, cayó 1-0 ante Camerún en uno de los debuts más impactantes de la historia. Décadas más tarde, en Qatar 2022, volvió a sufrir un duro revés al perder 2-1 frente a Arabia Saudita en su primer partido. Sin embargo, aquella derrota terminó convirtiéndose en una anécdota dentro de una campaña que culminó con la conquista del título mundial.
Por su parte, Francia llegó al Mundial de Corea-Japón 2002 como vigente campeona del mundo y de Europa. Contra todos los pronósticos, perdió 1-0 frente a Senegal en el partido inaugural y luego quedó eliminada en la fase de grupos sin poder marcar un solo gol.
Estos episodios demuestran que, más allá de estadísticas, favoritismos o antecedentes, los Mundiales siempre guardan espacio para lo inesperado. Esa capacidad de romper cualquier pronóstico es una de las razones que convierten a la Copa del Mundo en el evento deportivo más apasionante del planeta.
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